Diez años de la primera estación de penitencia del Polígono de San Pablo

Hace diez años la Semana Santa de Sevilla dio un giro para acoger a una nueva cofradía. Una vez más de barrio, que es hablar de cofradía con devoción y pasión. Nazarenos paridos de altos y semejantes bloques con el propósito de llegar al centro de la ciudad. “Por nuestra Hermandad, por nuestro barrio, por Sevilla. Al cielo de Sevilla. Vamos a cautivar a Sevilla”.

Con estas palabras el capataz del misterio tocaba el aldabón del paso para escribir una página importante de la Semana Santa de Sevilla. La madera sin dorar recibía la luz del Lunes Santo y nazarenos de estreno derramaban lágrimas de ilusión. Fue el mismo día que la bellísima Virgen del Rosario vio por primera vez el cielo de Sevilla con una de las joyas más significativas de la Esperanza Macarena, el manto de la coronación o el de malla como es vulgarmente conocido por los macarenos. También llevaba la corona de la Virgen de los Dolores de San José Obrero y la toca de sobremanto de Madre de Dios de la Palma.

Ya en el centro de Sevilla, la Dolorosa iba recogiendo un rosario de aplausos que trazaban el sendero sonoro hacia las puertas de un sueño, la Campana, lugar donde inició por primera vez la carrera oficial. En el palquillo se recordó al padre de Manuel Márquez, uno de los artífices de la cofradía que había fallecido pocos días antes de conocer que la Hermandad haría estación de penitencia a la Catedral.

Un niño nazareno llevaba consigo en ocho pequeños cofres ocho rosarios de filigrana. Eran un regalo simbólico para las restantes hermandades del Lunes Santo que había dejado hueco para esta cofradía de barrio. No se recordaba a la Campana llena en la temprana hora de las cinco de la tarde. El Presidente del Consejo, Manuel Román, dedicó unas palabras “como presidente es un honor daros la venia. Personificas a todo un barrio que ha luchado mucho por este momento. Habéis llegado al centro, pero venir hasta aquí no debe servir para perder el barrio”.

Han pasado 10 años y la Hermandad de Jesús Cautivo y Rescatado es una más, hasta el punto que no se concibe el Lunes Santo sin ella. Muy atrás queda aquel 5 de enero de 2005 cuando el Cardenal-Arzobispo de Sevilla, Carlos Amigos Vallejo, firmó el Decreto de erección Canónica como Hermandad Sacramental y de Penitencia. Tan cerca en el calendario pero lejos en los sentimientos vividos posteriormente que tuvieron su punto de inflexión el 17 de marzo de 2008 cuando realizó su estación de penitencia a la Catedral de Sevilla. Hace 10 años de aquel día, y también hace 10 años de que este barrio cambió.

Primera entrada en Campana (Completa) de la Hdad. de San Pablo. Año 2008.