Écija dedica una calle a la Virgen de la Amargura

La localidad sevillana de Écija ha dedicado una calle a la Virgen de la Amargura, situada justo en el lateral del cartel de la Policía local. Conviene recordar que la Virgen de la Amargura es patrona de este cuerpo desde hace 17 años por petición expresa de los miembros del cuerpo, por lo que la elección del enclave no ha sido en absoluto baladí. Este viernes se ha procedido a la rotulación de la calle y se ha bendecido una cerámica donde se muestra la imagen Al acto han asistido miembros de la junta de gobierno municipal y distintos partidos políticos.

Silvia Heredia, alcaldesa de la ciudad, ha descubierto el retablo cerámico que quedará para la historia de la ciudad en el aniversario 175 de la fundación de cuerpo de Policía municipal o local de la ciudad. El azulejo es obra de Javier Aguilar, de Puente Genil, un polifacético artista con gran trayectoria dentro del mundo artístico del arte sacro.

La Santísima Virgen de la Amargura, obra de Antonio Castillo Lastruccí (1964). La Hermandad le encarga el Imaginero sevillano la hechura de la Dolorosa en el año 1964 cuya cuantía ascendió a la cifra de 12.000 pesetas, por debajo de lo habitual, ya que el Imaginero decidió cobrar solo los materiales.

Castillo Lastrucci, con más de ochenta años de edad, terminó la Imagen en unos meses, constituyendo con mucha certeza fuera su última obra de estas dimensiones antes de fallecer. Se bendijo canónicamente el siete de marzo de 1.965, siendo ese mismo año su primera salida procesional por las calles Astigitanas. Creando un modelo «castizo» que coincide con el prototipo de mujer andaluza.

Al igual que hace con las demás Imganes que nacen de sus gubias, posee una belleza serena, excelente policromía y ojos negros. En sus mejillas el sello personal del escultor, cinco lágrimas que recorren su rostro. Sus manos son estilizadas y expresivas.