El ancestral baile de los seises regresa al Corpus de Granada con niñas por primera vez tras más de cuatro siglos de historia

Diez escolares del colegio Virgen de Gracia danzarán ante el Santísimo Sacramento en una recuperación histórica avalada por la Archidiócesis

En un hecho sin precedentes en la historia contemporánea de la ciudad, el tradicional baile de los seises volverá a celebrarse este jueves en la Catedral de Granada, con motivo de la procesión del Corpus Christi, tras décadas de ausencia y con la significativa incorporación de niñas por primera vez desde que se documenta esta costumbre en el año 1520.

La presentación de los trajes y del grupo de escolares que encarnarán esta antigua liturgia tuvo lugar este lunes en la sede de la Curia Metropolitana, en un acto presidido por el arzobispo de Granada, Monseñor José María Gil Tamayo, quien bendijo los atuendos ceremoniales y conversó con los pequeños participantes, estudiantes de entre ocho y diez años del colegio Virgen de Gracia. El prelado expresó su reconocimiento al esfuerzo realizado por alumnos, familias y educadores para rescatar una expresión de fe profundamente enraizada en la historia granadina.

Una reconstrucción rigurosa del vestuario histórico

La reaparición de los seises en Granada ha venido acompañada de un minucioso trabajo de recuperación histórica del atuendo, dirigido por el investigador Antonio Francisco Gabarrón, quien explicó que la confección se ha basado en fuentes documentales originales del siglo XVI. Según detalló, los trajes se han elaborado en seda de alta calidad, incorporando el tejido ‘moiré’ en los motivos decorativos, con formas geométricas contrapuestas que evocan el lenguaje simbólico de la época. Los sombreros barrocos, inspirados en los usados por los seises de la Catedral de Guadix, incorporan el escudo catedralicio y el del propio arzobispo.

«Son vestiduras inspiradas en la estética de los pajecillos cortesanos del Barroco, con una banda rematada en un florón que porta los emblemas eclesiales», explicó Gabarrón, quien también destacó que los zapatos utilizados se ajustan a modelos del siglo XVII. «No buscamos profesionalismo escénico, sino la inocencia y devoción con que estos niños, desde su fe familiar, nos invitan a contemplar la belleza de Dios», subrayó.

Música, danza y liturgia: una recuperación coral

El proyecto ha contado también con la implicación del canónigo David Salcedo, director de los seises, quien agradeció la entrega de los progenitores y la dedicación de los formadores musicales, encabezados por Héctor Eliel Márquez, así como la participación de la Schola Pueri Cantores de la Catedral. Este conjunto de esfuerzos ha permitido no solo rescatar la danza, sino también la música que la acompaña, configurando una restitución integral del ceremonial.

Los diez niños y niñas seleccionados ejecutarán su danza en el presbiterio catedralicio instantes antes de la salida de la Custodia con el Santísimo Sacramento en la mañana del jueves. Asimismo, repetirán su participación el domingo siguiente, al término de la solemne eucaristía de la tarde, en una procesión eucarística vespertina prevista para las 19:00 horas.

Presencia de los seises en otras celebraciones marianas y patronales

El retorno de los seises no se limitará al Corpus. La Archidiócesis ha previsto su intervención en otras festividades religiosas de relieve, como la Inmaculada Concepción y la fiesta de San Cecilio, patrón de la ciudad. Además, el grupo estará presente —aunque sin danzar— en la entrada solemne de la Virgen de las Angustias en la Catedral el último domingo de septiembre. En dicha ocasión, entonarán su himno y realizarán una ofrenda floral a la Patrona de Granada.

Los trajes, confeccionados en dos versiones cromáticas —rojo y azul—, serán lucidos en su modalidad roja en las celebraciones del Corpus Christi. Con ello, Granada recupera una de las manifestaciones más singulares de su tradición sacra, rescatando de la memoria colectiva una danza que durante siglos marcó con solemnidad y alegría el paso del Santísimo por las calles y templos de la ciudad.

Así, con esta innovadora edición del Corpus, la capital nazarí vuelve a inscribirse en el mapa de las grandes celebraciones eucarísticas de Andalucía, reviviendo un patrimonio inmaterial de incalculable valor cultural, histórico y religioso.