Durante siglos la fe y devoción del pueblo de Niebla a San Wallabonso ha permanecido inquebrantable, como el castillo de los Guzmanes o la iglesia de Santa María. Durante cuatro siglos, el patrón ha sido venerado por sus habitantes. La devoción de San Walabonso es luz de faro que guía el día a día de los habitantes de este pueblo onubense, un faro queda esperanza en los tiempos difíciles.

El artista Juan Miguel Martín Mena ha realizado una obra en técnica mixta sobre papel encolado a tabla de 100 por 70, queriendo reflejar y dejar constancia de la importancia de preservar y cuidar nuestras raíces. Para ello ha utilizado grafito, lápiz de color y acrílicos.
En la obra podemos observar diferentes planos para conseguir un efecto tridimensional a base de veladuras y elementos en trampantojo, siendo el santo el protagonista indiscutible de la obra, rodeado de la Biblia, la Palma y las brevas, así como antiguos documentos y unas estampas de la Virgen del pino y Santa María.
Juan Miguel Martín Mena vuelve a dejar constancia de su buen hacer y regala al pueblo de niebla una excelente obra que quedará para el recuerdo en el mundo de la cartelería religiosa.





