El Arzobispado de Sevilla fija el 30 de noviembre para las elecciones en San Gonzalo, donde podrán concurrir las dos candidaturas si subsanan los defectos detectados

La Hermandad de San Gonzalo afronta una nueva etapa en su complejo proceso electoral tras la resolución del Arzobispado de Sevilla, que ha determinado la posible celebración de las elecciones el próximo 30 de noviembre, siempre que ambas candidaturas corrijan los defectos detectados en la documentación presentada, en concreto en algunas de las partidas de bautismo aportadas. Una determinación que anularía la posibilidad de votar por correo lo que podría implicar que la fecha, inicialmente prevista, pudiera ser retrasada. La decisión, adoptada en la noche de ayer, permanece a la espera de ratificación por parte de la Delegación Jurídica de la Archidiócesis, cuya confirmación pondrá fin a varias semanas de incertidumbre institucional.

De la suspensión a la reactivación del proceso electoral

El desarrollo de los comicios en San Gonzalo ha atravesado en los últimos meses un complejo entramado de resoluciones canónicas y administrativas. El pasado 20 de octubre, la corporación del Barrio León anunciaba la suspensión del cabildo electoral, previsto inicialmente para el día 26, tras la impugnación presentada ante la Delegación Episcopal de Asuntos Jurídicos para Hermandades y Cofradías. Dicha reclamación se fundamentaba en irregularidades detectadas en el procedimiento del voto por correo, concretamente en una errata en la fecha consignada en la comunicación a los hermanos, donde se indicaba erróneamente el año 2026 en lugar de 2025, así como en el insuficiente margen temporal con el que se remitió la documentación electoral, apenas dos semanas antes del proceso, contraviniendo el plazo mínimo de un mes establecido por las Normas Diocesanas.

La resolución de la Junta de Gobierno y el debate jurídico posterior

Posteriormente, el 29 de octubre, la Junta de Gobierno de la Hermandad de San Gonzalo, reunida en Cabildo Extraordinario de Oficiales, reafirmó la validez del proceso electoral y rechazó la subsanación de la candidatura invalidada, remitiendo su decisión al Delegado Episcopal para los Asuntos Jurídicos de Hermandades y Cofradías. La resolución se basó en el incumplimiento del artículo 32.4 de las Normas Diocesanas, señalando expresamente que “no procede otorgar plazo de subsanación a la candidatura declarada inválida”, en atención a la normativa vigente y a las garantías de equidad canónica.

La Junta subrayó asimismo que la candidatura validada y única en ese momento había presentado la documentación “en los términos establecidos por la normativa y los protocolos diocesanos”, sin incurrir en defecto formal alguno. En su argumentación, el órgano de gobierno advirtió que aceptar la subsanación en ese momento habría supuesto “contradecir resoluciones firmes (Protocolo 3745/25) y generar un precedente de inseguridad jurídica y parcialidad, afectando a la legitimidad del proceso electoral y al principio de equidad canónica (cáns. 19 y 221 §2 CIC)”.

El contexto: dos candidaturas y un proceso en revisión

El conflicto se enmarca en un proceso iniciado semanas antes, cuando la Archidiócesis de Sevilla otorgó el aval a la candidatura encabezada por Gonzalo Pérez Oliver el pasado 24 de septiembre, tras verificar la corrección documental y el cumplimiento normativo exigido por el Derecho Canónico. La otra candidatura, liderada por Juan Ogazón Montes, mayordomo primero, había quedado en situación de revisión tras detectarse defectos formales.

La intervención del Arzobispado pretende ahora restablecer la igualdad de condiciones entre ambas opciones, siempre que subsanen los errores señalados, permitiendo así una competencia legítima y transparente conforme al ordenamiento diocesano.

Espera por la ratificación de la Delegación Jurídica

Aunque la resolución arzobispal marca un avance sustancial, su efectividad queda condicionada a la ratificación de la Delegación Jurídica de la Archidiócesis, que deberá confirmar la plena validez del acuerdo y su ajuste a los preceptos canónicos. Hasta entonces, la Hermandad mantiene la suspensión técnica del proceso, a la espera de la aprobación definitiva que permitirá reactivar la vida corporativa y electoral de la entidad del Barrio León.

Un proceso marcado por el rigor y la supervisión eclesiástica

A lo largo de los últimos meses, la Hermandad de San Gonzalo ha reiterado su compromiso con la transparencia, la legalidad y el respeto al Derecho Canónico, sometiendo todas sus actuaciones al dictamen de las instancias eclesiásticas competentes. La resolución del Arzobispado, una vez confirmada, pondrá fin a una etapa de notable tensión institucional, permitiendo que la corporación avance hacia la renovación de su Junta de Gobierno bajo la autoridad y tutela de la Iglesia.

En definitiva, el 30 de noviembre se perfila como la fecha decisiva para cerrar un proceso electoral que, tras meses de deliberaciones, recupera su cauce con todas las garantías jurídicas y pastorales exigidas por la Archidiócesis de Sevilla.