El arzobispo de Madrid, sobre las acusaciones de presunta pederastia sobre el obispo de Cádiz: “Si la Santa Sede ha admitido el caso es que efectivamente tiene que haber verosimilitud”

El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha abordado la investigación abierta por el Vaticano contra el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, por presuntos abusos sexuales cometidos en la década de los noventa. En unas declaraciones ofrecidas tras participar en un desayuno de oración organizado por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y la Fundación Universitaria San Pablo CEU, Cobo reconoció que el asunto constituye “un drama para la Iglesia”, aunque insistió en la presunción de inocencia del prelado y en la fiabilidad de los mecanismos eclesiásticos.

La admisión del caso por parte de la Santa Sede significa que existe una verosimilitud que debe ser investigada”, afirmó, mostrando su plena confianza en los tribunales del Vaticano y en la celeridad con la que se está llevando a cabo la investigación. “El papa Francisco ha establecido procedimientos muy minuciosos, incluso más que los de la justicia civil, y confiamos en que se actúe con rapidez y rigor”, añadió.

El arzobispo madrileño subrayó que la apertura de un proceso de este tipo supone siempre un dolor profundo dentro de la comunidad eclesial, ya que enfrenta a “dos hijos de la misma Iglesia”. Aun así, expresó su convencimiento de que el caso está “en buenas manos” y destacó que los cauces internos de la Iglesia “son seguros, eficaces y buscan siempre justicia y verdad”.

En relación con posibles medidas institucionales desde la diócesis madrileña o la CEE, Cobo fue claro: “La propia instrucción determinará los pasos a seguir”. Reiteró su confianza en que el proceso se desarrolle conforme a los protocolos establecidos, tanto para amparar a la persona denunciante como para garantizar los derechos del acusado. “La Santa Sede y la Rota Romana harán su trabajo, y nosotros lo apoyaremos plenamente”, aseguró.

El escándalo salió a la luz después de que el diario El País revelara que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe había iniciado una investigación formal contra Zornoza, de 76 años, por supuestos abusos continuados sobre un menor ocurridos entre 1994 y principios de los 2000, cuando el entonces sacerdote dirigía el seminario diocesano de Getafe (Madrid). La denuncia, remitida este verano directamente al Vaticano, detalla hechos que habrían sucedido entre los 14 y 21 años de la víctima.

Tras conocerse la noticia, el Obispado de Cádiz y Ceuta calificó las acusaciones de “muy graves y falsas”. Desde la Conferencia Episcopal Española, su presidente, monseñor Luis Argüello, expresó su “dolor y confianza en la justicia eclesiástica”, señalando que la apertura de la investigación “implica que la acusación tiene verosimilitud suficiente para ser examinada”.

Cobo concluyó sus palabras insistiendo en la necesidad de abordar estos procesos con serenidad, justicia y esperanza, destacando que la misión de la Iglesia “no es solo investigar, sino también acompañar”. “La verdad y la reparación —dijo— deben guiar cada paso, siempre desde la fe y la misericordia”.