La Hermandad del Cautivo de la localidad sevillana de Écija conmemora en el presente año de 2018 el cincuenta aniversario de la incorporación de Nuestra Madre y Señora de las Lágrimas como titular de la cofradía astigitana. Para ello, la corporación del Domingo de Ramos ha programado una serie de actos encaminados a celebrar tal especial efeméride para la hermandad, la cual quedó inaugurada el pasado 5 de mayo con la presentación del cartel conmemorativo, una exquisita pintura ejecutada por el artista ecijano Agustín Martín de Soto. Además, el acto también contó con una exaltación a cargo de José Manuel Méndez Carmona, estando amenizado por la Banda de Música de Fuentes de Andalucía, formación que lleva acompañado a la dolorosa en los últimos años durante su estación de penitencia.

También se ha programado un ciclo de conferencias en torno a la figura de la Virgen. Además, la hermandad había planteado el traslado de la Virgen de las Lágrimas al Convento de las Hermanas de la Cruz, de donde proviene originariamente la imagen, el próximo sábado día 2 de junio. Sin embargo, la corporación se ha visto obligada a suspender este acto ante la negativa de la autoridad eclesiástica. No obstante, la hermandad continuará durante esta semana con la celebración de triduo a la dolorosa, que se desarrollará entre los días 30 de mayo y 1 de junio, finalizando con Solemne Función el sábado 2 de junio. Además, en esta jornada también estará expuesta la Virgen de las Lágrimas en devoto besamanos.
La efeméride
En 1947 llega a la Parroquia de Santa María Nuestra Señora la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo, obra de Cayetano González. Sin embargo, no sería hasta 1955 cuando un nutrido grupo de devotos comienzan a establecer las bases de una hermandad, que vería aprobadas sus primeras reglas al año siguiente, realizando estación de penitencia por vez primera en la tarde del Martes Santo de 1956. El auge alcanzado por la corporación llevó el 5 de mayo de 1967 -día que coincide cincuenta años después con
la presentación del cartel conmemorativo- a la incorporación de Nuestra Madre y Señora de las Lágrimas, a la que ya se le rendía culto en la Parroquia de Santa María. La imagen saldría por primera, bajo palio ya, el Domingo de Ramos de 1968, día 7 de abril. No sería hasta 1973 cuando la hermandad incorpora al cortejo procesional el paso de La Borriquita.
En 2006, la cofradía conmemoró el cincuenta aniversario fundacional, llevándose a cabo durante este año numerosos actos conmemorativos, entre los que destacaron un cartel, un pregón y un boletín especial. Todo ello fue acompañado por una obra social basada en la colaboración en el proyecto del aula de educación especial del Colegio Parroquial Santa María Nuestra Señora. Además, se celebró un Solemne Pontifical presidido por Carlos Amigo Vallejo, cardenal y arzobispo de Sevilla, a cuya conclusión tuvo lugar una salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Cautivo, acompañado por vez primera con una banda de música, en esta ocasión por la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol de Sevilla.

Las actuales reglas de la corporación datan de 2012, adquiriendo la hermandad el título corporativo que ostenta actualmente, al que se unió la advocación de la Inmaculada Concepción: Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, Nuestro Padre Jesús Cautivo, Nuestra Madre y Señora de las Lágrimas y Santa María en Su Inmaculada Concepción.
La Virgen de las Lágrimas es una imagen de autor anónimo fechada en el siglo XVIII, habiendo sido restaurada en 1968 por el ecijano Joaquín Ojeda Osuna y el sevillano Ricardo Comas. También sufrió una nueva intervención en 1992 a manos del escultor Francisco Berlanga. Ya recientemente será Juan Manuel Miñarro quien restaure la imagen en 2007, celebrándose para ello un besamanos extraordinario en la Iglesia del Hospitalito, tras lo cual se trasladó en rosario vespertino hasta la Parroquia de Santa María.
La imagen procesiona en un paso de palio bordado sobre terciopelo color burdeos, obra del ecijano José Luis Asencio, figurando en la gloria del mismo una pintura oval de Rafael Amadeo Rojas. Además, posee incorporaciones posteriores de Jesús Rosado y de Manuel Martín Fernández. La orfebrería del paso es obra de los talleres de los Hijos de Juan Fernández, mientras que el juego de jarras fue labrado por Villarreal. Es considerado uno de los palios ecijanos que mejor suenan, siendo característico en su transitar el sonido que desprende el crujir de las bambalinas y el choque de éstas con las caídas del palio. Además, también es rasgo indudable de este paso el que la Virgen de las Lágrimas lu
zca, por lo general, diadema dorada en vez de la peculiar corona de las dolorosas.
La dolorosa pudo haber pertenecido a una extinta hermandad con sede también en la Parroquia de Santa María. Se trata de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, fundada en 1575. Curiosamente, también la titular mariana de esta corporación se advocaba Lágrimas. Junto a ella realizaba estación de penitencia el Crucificado de la Misericordia, talla que actualmente sigue recibiendo culto en la Parroquia de Santa María, en el retablo contiguo al de la Virgen de las Lágrimas. Esta cofradía se extinguió en 1871 tras una larga decadencia. La dolorosa posee además una saya bordada en oro fino sobre terciopelo granate del siglo XVIII, vestigio éste de la posible inclusión de la imagen en esta extinta hermandad.




