Portada, Sevilla

El arzobispo de Sevilla afirma que la Coronación de la Virgen del Rocío de la Redención «va por buen camino»

El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha afirmado este sábado, en el santuario del Rocío de la aldea almonteña, que la coronación de María Santísima del Rocío, titular mariana de la Hermandad de la Redención de Sevilla, «va por buen camino».

Esta ilusionante afirmación se ha producido con motivo de la peregrinación anual que la Corporación penitencial hispalense realiza al Rocío para celebrar la tradicional misa de hermanamiento con la Hermandad Matriz de Almonte. Se cumpliría de este modo uno de los más fervientes anhelos de los hermanos de esta hermandad sevillana.

La elección del enclave en el que se ha producido este anuncio no es baladí toda vez que conocida es la trascendental vinculación que existe entre la Hermandad hispalense y la matriz almonteña como también es sobradamente conocida la devoción rociera del arzobispo de Sevilla.

María Santísima del Rocío al igual que Ntro. Padre Jesus de la Redención, es obra de D. Antonio Castillo Lastrucci, realizándose en el año 1955 y con un coste de 8.000 ptas (estaba ajustado el contrato por 10.000 ptas, pero Castillo que era Teniente de Hermano de Mayor Honorario de la hermandad, cedió 2.000 ptas como donativo a la hermandad).

La imagen fue bendecida el 4 de diciembre de 1955, en función solemne oficiada en Santa María la Blanca por el Dr. Cardenal Arzobispo Bueno Monreal, en la cual actuaron como padrinos de la ceremonia el gobernador civil D. Alfonso Orti y Meléndez Valdés y su esposa; además a dicho acto acudieron treinta y tres hermandades penitenciales de Sevilla.

La Virgen es una imagen en madera de pino de 174 cm teniendo policromados el rostro y las manos. Lleva un candelero ovalado de ocho listones que le arranca de la cadera, realizado por Buiza en 1996. Tiene la cabeza en postura frontal y ligeramente inclinada hacia abajo con cejas arqueadas con un leve fruncido en el entrecejo, con una mirada baja y central, los ojos son de cristal de color marrón, llevando pestañas postizas en el párpado superior y pintadas en el inferior.

Cinco lágrimas de cristal surcan su rostro; dos en su lado derecho y tres en el izquierdo formando un triangulo casi simétrico. La nariz es recta y levemente sonrosada en la punta, que con el enrojecimiento de los ojos da esa sensación de llanto continuado y aflicción. La boca se encuentra entreabierta mostrando los dientes superiores. La barbilla es redondeada y afilada, teniendo un rostro corazoidal. El cuello es delgado y muestra el hollito de las clavículas.

Las manos las tiene extendidas, en su mano derecha sus dedos cordial y anular los tiene ligeramente más próximos entre ellos y hacia dentro estando el índice y meñique ligeramente curvados; su mano izquierda tiene un tratamiento similar a la derecha, pero con el dedo meñique mucho mas separado.