El Ayuntamiento de Sevilla ha difundido un evocador vídeo institucional que recoge los momentos más significativos de la reciente participación del Santísimo Cristo de la Expiración, conocido popularmente como el Cachorro, en los actos celebrados con motivo del Jubileo de las Cofradías en la ciudad de Roma. Las imágenes, de gran fuerza visual, resumen la intensidad vivida durante una peregrinación que ya ha pasado a los anales de la historia cofrade de la capital hispalense.
Durante estos días, la emblemática imagen trianera ha sido venerada en la Basílica de San Pedro del Vaticano, donde compartió altar con la Virgen de la Esperanza de Málaga, en un contexto litúrgico que ha unido a fieles y devotos de toda geografía. El momento culmen se vivió con la procesión extraordinaria por enclaves tan icónicos como el foro romano y el Coliseo, ofreciendo estampas de insólita belleza que han dado la vuelta al mundo.
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha expresado su emoción y orgullo por esta efeméride: “Hemos vivido un hecho histórico para Sevilla y para todas sus hermandades. La importancia de este acto para nuestra ciudad es incuestionable; ha sido un hito para la Iglesia sevillana, que ha quedado grabado en la memoria colectiva”.
Desde el palco de autoridades del Circo Máximo, el regidor presenció el cortejo junto a representantes eclesiásticos y civiles, destacando el fervor popular que acompañó al crucificado trianero por las calles romanas: “Miles de sevillanos han arropado al Cachorro en Roma. Como he dicho en varias ocasiones, el Cachorro será más universal que nunca. Ha demostrado ser el mejor embajador posible para nuestra fe, nuestras cofradías y nuestra ciudad”.
En sus declaraciones, Sanz también quiso subrayar la implicación total del consistorio: “Con el Cachorro hemos estado todos: la Iglesia, las hermandades y, por supuesto, este Ayuntamiento, que se ha volcado sin fisuras en este evento sin precedentes. No cabe duda de que el Cachorro ha conquistado Roma”.
El vídeo difundido por el Ayuntamiento sintetiza en apenas unos minutos la dimensión espiritual, cultural y emocional de este acontecimiento, convirtiéndose en un testimonio visual imborrable de la proyección internacional que alcanzan las devociones sevillanas cuando se funden la tradición, la fe y el respaldo institucional.





