El Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado una declaración institucional mediante la cual expresa su respaldo firme al sector del Arte Sacro, adhiriéndose a una iniciativa promovida por la Asociación Gremial Arte Sacro, que preside el afamado bordador Francisco Carrera Iglesias, ‘Paquili’, en respuesta a la presunta amenaza que representa la supuesta competencia desleal de talleres procedentes de mercados extracomunitarios.
Con esta decisión, el alcalde hispalense José Luis Sanz se une al apoyo ya manifestado por relevantes autoridades andaluzas: la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo; la consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, Rocío Blanco; el presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández de los Ríos; el presidente de la Cámara de Comercio, Francisco Herrero; y el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Francisco Vélez. Todos ellos configuran un bloque institucional que apuesta por la defensa, promoción y salvaguarda del legado artístico y devocional que representa el arte sacro en Andalucía.
Un patrimonio con alma: los talleres como custodios de saberes centenarios
La declaración del Consistorio subraya el carácter “indispensable” del apoyo institucional al arte sacro, entendiendo que este sector no solo genera riqueza estética, sino que encarna un legado cultural, espiritual y social profundamente enraizado en la identidad sevillana. Los talleres de arte sacro, muchos de ellos transmitidos de generación en generación, son considerados expresión viva de conocimientos tradicionales, declarados patrimonio cultural inmaterial en diversos registros oficiales.
Según el manifiesto, estos oficios artesanales —entre los que destacan bordadores, tallistas, doradores, orfebres y ceramistas— conforman un entramado productivo que dinamiza la economía local, genera empleo directo e indirecto y consolida vínculos comunitarios que trascienden lo puramente económico.
La presunta competencia desleal: imitaciones de baja calidad sin control
Sin embargo, el sector se enfrenta actualmente a una presunta amenaza provocada por la irrupción de productos manufacturados en países extracomunitarios, en particular algunos procedentes de Asia. Según denuncia la Asociación Gremial, estos talleres foráneos estarían incurriendo en una supuesta competencia desleal, al operar sin garantías legales, sin controles de calidad y con costes radicalmente inferiores, lo cual desestabiliza al gremio local.
Aunque la declaración institucional omite nombres concretos, desde la asociación se ha señalado en reiteradas ocasiones a talleres ubicados en Pakistán, a los que se atribuye la imitación de diseños originales de escasa calidad, trabajos que incluso habrían sido presentados como estrenos en la pasada Semana Santa por algunas corporaciones andaluzas.
Un llamamiento a la acción: blindar el arte sacro frente a amenazas externas
Ante esta situación, el texto suscrito por el Ayuntamiento exige medidas urgentes y coordinadas para proteger jurídica y culturalmente el arte sacro andaluz, así como campañas de concienciación dirigidas a la ciudadanía y a las hermandades, con el objetivo de reafirmar el valor, la autenticidad y la dignidad de la producción artesana. Del mismo modo, se propone fortalecer la colaboración entre administraciones e instituciones sectoriales, a fin de construir un escudo efectivo frente a las presuntas amenazas externas.
Con esta adhesión institucional, Sevilla vuelve a situarse a la vanguardia en la defensa de sus tradiciones más genuinas, reivindicando el arte sacro no como un producto del pasado, sino como un pilar cultural vivo, dinámico y esencial en la configuración del alma de la ciudad.





