La primera teniente de alcalde, Isabel Albás, y el delegado
de Presidencia, Miguel Ángel Torrico, han comparecido este lunes en el Ayuntamiento de Córdoba para dar cuenta los acuerdos adoptados en la Junta de Gobierno local. Entre las decisiones adoptadas figura la concesión de una serie de subvenciones de índole municipal entre las que destacan las concedidas a determinados organismos que por cuestiones ideológicas fueron expulsados el circuito de concesión de subvenciones municipales por parte del equipo de gobierno socio comunista que dirigió la ciudad hasta las últimas elecciones.
Es el caso de las Madres Adoratrices que percibirán 20.000 euros para la atención integral en el área sociolaboral a mujeres víctimas de trata con fines de índole sexual e inversión en el programa fuente de vida orientado a madres sin recursos, y la Fundación Bangassou que recibirá 30.000 euros para un orfanato, establecer una red de familias de acogida y un proyecto de escolarización de huérfanos y además en trabajar en la reinserción de personas vulnerables por el sufrimiento ocasionado por la guerra en Centroáfrica.
Un ejercicio de justicia poética con dos asociaciones profundamente vinculadas a la idiosincrasia de Córdoba, que realizan una incalculable labor, valorada de modo sobresaliente por los cordobeses, y se pone en su sitio a quienes por motivos políticos -PSOE e Izquierda Unida- decidieron no ayudar a dos entidades que tanto hacen por el bien común única y exclusivamente porque pertenecen a la Iglesia católica.





