Portada, Sevilla

Así es la espectacular formación de la Hermandad de las Penas, a través de la cartelas del paso del Señor

La formación es uno de los pilares esenciales de la actividad social de una hermandad. Así lo entienden aquellas corporaciones que son conscientes que su labor trasciende de lo meramente artificial y comprenden que es a través de la formación como se pude alcanzar uno de los objetivos fundamentales que conforman la razón de ser de las cofradías: la evangelización. Una evangelización que es una de las razones esenciales de por qué existen las cofradías como tales y por que existe la Semana Santa tal y como la conocemos, con procesiones por las calles. 

Así lo entiende a la perfección la Hermandad de las Penas que asume su condición de hermandad que cuida hasta el mínimo detalle en sus formas y acciones, y que ha vuelto a ejemplificarlo con la espectacular iniciativa formativa que, a través de un magnífico documental, utiliza las cartelas del paso de su titular cristífero para enseñar, en el más amplio sentido de la palabra.

Las andas se componen de un magnífico canasto y moldurón tallado, cuya canastilla posee líneas onduladas con perfiles y bombo, con ocho entrantes y salientes, rematadas en el centro de cada una con cuatro cartelas que representan escenas de nuestro  Señor Jesucristo. Su ebanistería fue realizada en los talleres de Carlos Alba, bajo proyecto y dirección del escultor Antonio Castillo Lastrucci, la talla del canasto y   moldurón, se debe al artista Antonio Vega Sánchez, y el dorado con oro fino de San Luis, a Luis Sánchez Jiménez.

Las cartelas, realizadas y diseñadas por Rafael Barbero Medina, están realizadas en madera de ciprés tallada y policromada y fueron estrenadas en 1958. Miden 45 cms y muestran el nacimiento de Jesús en la del frente, la oración en el huerto en la trasera, el expolio en el costero izquierdo y la entrada en Jerusalén en el derecho. El precio de la obra se fijó en noventa mil pesetas, comprometiéndose el autor a labrar cuatro Evangelistas, dieciocho querubines para las cartelas, ocho para los faroles, dos para sostener la cruz y cuatro relieves. Para la ejecución de estas figuras se conseguiría del Ayuntamiento un ciprés seco procedente del cementerio de San Fernando.

Una joya por las calles de Sevilla

Conviene recordar, ay así lo recoge la documentación de la propia hermandad, que fue el Lunes Santo de 1959 cuando se estrenaron las andas actuales. Se trata de magnífico canasto y moldurón tallado, correspondiente al estilo barroco churriguera, cuya canastilla posee líneas onduladas con perfiles y bombo, con ocho entrantes y salientes. Se acompaña de baquetón del mismo estilo. Su ebanistería fue realizada en los talleres de Carlos Alba, bajo proyecto y dirección del escultor Antonio Castillo Lastrucci, la talla del canasto y moldurón, se debe al artista Antonio Vega Sánchez, y el dorado con oro fino de San Luis, a Luis Sánchez Jiménez. Las andas están rematadas en el centro de cada uno de los salientes con cartelas en relieve tallados por Rafael Barbero Medina en madera de ciprés tallada y policromada que representan las escenas del nacimiento de Jesús, entrada en Jerusalén, oración en el huerto y el expolio. Mide la Parihuela: 2,22 de ancho x 3,85 de largo x 1,43m. de alto.

Las andas se adornan en las esquinas con las figuras de los evangelistas talladas por Rafael Barbero Medina empleándose para su ejecución un ciprés seco del cementerio; se complementan con atributos en plata blanca realizados por el taller de Manuel Villareal Fernández. El canasto se complementa con dieciocho querubines que circundan las cartelas, ocho querubines de mayor tamaño para las esquinas superiores de las andas y dos querubines para sustentar la cruz del Señor; todos ellos tallados por Rafael Barbero Medina. La iluminación se resuelve mediante cuatro faroles de plata en las esquinas y ocho guardabrisones en los entrantes del canasto. Estos son ejecutados por el taller de Manuel Villareal Fernández. EL llamador está formado por una hoja de acanto y águila sobre una roca realizado por Jesús Domínguez Vázquez.

En el año 1960 se acuerda ejecutar unos faldones respiraderos para las andas del paso del Señor. Estas serían diseñadas por Cayetano González Gómez en estilo barroco-rococó. La ornamentación se basa en hojas de acanto y las pellijas propias de esta traza. Posee unas hornacinas donde aparecen en el centro los escudos y en el resto los apóstoles. Se remata con ricos paños de broches y galones bordados. Dicho trabajo fue realizado en el taller de bordados de Sobrinos de José Caro. Las cabezas y manos de los apóstoles fueron ejecutados en marfil por Rafael Barbero Medina. Como consecuencia del estreno de los faldones se acuerda dorar los faroles de las esquinas y colocar la cera del paso en color morado.

En el año 1968 se adquiere para el Señor de las Penas una rica y artística cruz de carey con incrustaciones en plata de dibujo romboidal del siglo XVII. Esta fue comprada a la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santa Cruz de Jerusalén y Nuestra Señora de las Misericordias, que por esa fecha no utilizaba y tenía descuidada en un almacén. La cruz se restaura, añadiéndoles las piezas que faltan, se pulimenta todo su conjunto y se le incorporan cuatro casquillos de remate de las esquinas de la misma, ejecutados en plata de ley por el taller de Jesús Domínguez.

Se rematan las andas del Señor de las Penas incorporando dos ángeles querubines sedantes con atributos pasionistas como son los clavos y la lanza. Estos se ubican en los centros de las cresterías laterales. En los faroles que iluminan las esquinas de las andas se elimina el dorado quedando en su diseño original en plata de ley.

La última modificación realizada en las andas del Señor de las Penas es del año 2008 cuando se modifican los ocho guardabrisones por unos nuevos con coronillas de orfebrería en base y remate en plata de ley y un nuevo diseño del vidrio que le da forma, siendo este más estilizado que el anterior, con lo que se aprecia mejor el tallado del canasto. Igualmente, se decide platear el llamador del paso para que toda la orfebrería de las andas sea en plata.


Fuete documental | Hermandad de las Penas