El Ayuntamiento sociocomunista de Alcorcón expulsa a la Hermandad del Nazareno de su casa hermandad

El municipio madrileño de Alcorcón ha sido el lamentable escenario del último ataque perpetrado por la extrema izquierda radical, materializada en una coalición sociocomunista conformada por el PSOE y el grupo podemita Ganar Alcorcón, que gobiernan en complicidad la ciudad, contra un grupo perteneciente a la iglesia católica, en este caso una hermandad, que ha sufrido en sus carnes la alcaldada, arbitraria o abusiva, de quienes han utilizado el poder emanado de la misma democracia que pretenden destruir para atacar a los más débiles. 

La víctima ha sido la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza, cuya Junta de Gobierno, que encabeza Arancha Álvarez García, ha emitido un comunicado para denunciar la decisión unilateral del gobierno municipal presidido por la socialista Natalia de Andrés del Pozo, de revocar la cesión por un período de 20 años del local situado en la calle Madrid para usarlo como almacén de utensilios de recogida de residuos sólidos urbanos y de limpieza viaria. 

Una decisión impresentable que ha sido calificado por la Hermandad como un atropello y una falta de respeto a la institución y a los más de 300 hermanos que la componen así como a los numerosos fieles y devotos de Alcorcón. Conviene subrayar que el comunicado de la hermandad afirma su convencimiento de que esta decisión «está motivada por tintes políticos e ideológicos«. «Recordamos con pesar y decepción -prosigue la nota- las palabras de nuestra alcaldesa hace justo un año, el 20 de junio, cuando tras su toma de posesión y participando en el final de la misa de romeros organizada con motivo de la Romería del Rocío en Alcorcón prometió trabajar para todos los vecinos y cuidar a todas las asociaciones». Nada más lejos de la realidad. 

Alcaldesa de Alcorcón

La Hermandad explica que «tras conversación telefónica con la concejala de Cultura -la también socialista Sonia López Cedena- y habiendo solicitado reunión con la alcaldesa no se nos ha ofrecido aún ninguna alternativa o solución«. «Sentimos que no les importa el gran esfuerzo realizado en este año en esta sede, económico material y personal», precisa el comunicado. La Hermandad expone, tras recordar que siempre ha colaborado estrechamente con las necesidades del municipio, que después de llevar a cabo todos los trámites legales necesarios para la cesión del espacio municipal que pudiera servir como Casa de Hermandad donde desarrollar todas sus actividades de carácter social y cultural, en mayo de 2019 se les hizo entrega de las llaves del citado local

La hermandad recuerda que lleva trabajando más de un año para arreglar los desperfectos, (goteras, plagas, pintura, limpieza, suelos, graffitis, rótulos…) y para poder adecentar lo para poder ejecutar en el sus actividades de una forma respetuosa honrada y digna. Sin embargo la alcaldía ha revocado una sesión de 20 años de manera unilateral y arbitraria sin ofrecer vía alguna de diálogo o solución alternativa. Eso sí, tras aprovecharse de un año de trabajo altruista para adecentar un local que, según se desprende de las afirmaciones de la Hermandad, fue cedido en condiciones manifiestamente mejorables.

Una auténtica vergüenza que demuestra, una vez más, que determinado sector de la población española tiene a la Iglesia en general y las cofradías en particular como un enemigo a batir. Una víctima, la hermandad, que más allá de la legítima denuncia pública del desmán relatado, tendrá que defenderse utilizando todas las medidas legal a su alcance para evitar que sus derechos sean cercenados por una actitud intolerable de injusticia y persecución.