El Caído propone incorporar la condición de Carmelita al nombre de la Hermandad

La Hermandad de Jesús Caído celebrará el próximo 14 de marzo, a partir de las 20:30 horas, cabildo ordinario anual de hermanos en la casa hermandad de la corporación del Jueves Santo. Una asamblea en la que los hermanos de la corporación están llamados, como es habitual en este tipo de convocatorias, a aprobar el Estado de Cuentas de la Hermandad, la Memoria de actividades de 2018 y el Presupuesto Económico para 2019.

No obstante si un punto del orden del día goza de una especial relevancia es la incorporación del título de Carmelita al nombre de la Hermandad lo que, en caso de recibir la preceptiva aprobación de los hermanos de la corporación implicará modificar y aprobar la reforma de estatutos que se presentará a los hermanos con tal motivo. No conviene olvidar que la sede canónica de la Hermandad de Jesús Caído es la Iglesia Conventual de San José, situada en la cúspide de  la Cuesta de San Cayetano lugar en el que radica la comunidad de Carmelitas Descalzos de la ciudad de San Rafael donde, además de los titulares de la cofradía penitencial, recibe culto Nuestra Señora del Carmen Coronada, por lo que la vinculación de la hermandad con los carmelitas es pública y notoria.

De hecho, según los primeros antecedentes de la hermandad, la devoción al Nazareno Caído viene promocionada por la orden carmelitana y culmina, en el caso de Córdoba, con la donación de esta imagen por parte del canónigo catedralicio Francisco Bañuelos y Murillo hacia 1676. Tal es la relación de la hermandad con los carmelitas que la fundación de la Cofradía acontece en 1765 dado el fervor hacia la imagen de Jesús del prior de la comunidad carmelita, Fray Andrés de Santa María, quien impulsa la formación de la corporación cuyo primer hermano mayor fue José Julián Vázquez, como consta en la inscripción de la demanda de plata, la pieza más antigua conservada por la hermandad.