La imagen de las tres patronas provenientes de la provincia en la parroquia del Sagrario es un indicio más de que estamos frente a la procesión de clausura del II congreso que sobre religiosidad popular que ha preparado el arzobispado. Otros acontecimientos son los innumerables besamanos que hay extendidos por toda la región, no solo en la capital. Desde el Cerro, con una estampa inédita, hasta San Juan de la Palma, pasando por San Bernardo, por poner algunos ejemplos.
Entre la procesión magna -a los que algunos prefieren llamar de clausura del congreso- y los besamanos que se distribuyen por la geografía, amén de otras decenas de veneraciones, hay que destacar el nivel de los ponentes que, sin duda, son otra de las grandes bazas de este encuentro. Rino Fisichella, Kevin J. Farrell o Darío Vitali serán los primeros. A ellos les seguirá Marcello Semeraro, cardenal prefecto del Dicasterio para la Causa de los Santos, José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación o Francisco Juan Martínez Rojas, deán de la catedral de Jaén además de delegado episcopal de Patrimonio Cultural, Archivos y Bibliotecas de la diócesis de Jaén.
Los temas a tratar son de diversa índole, como la misión evangelizadora de las hermandades, estas como casa y escuela de vida cristiana, comunión y sinodalidad, la oración y la liturgia en el seno de las mismas o el culto y la caridad que llevan a cabo. Por otro lado, las mesas redondas abordarán el arte y la estética, la dimensión pastoral y social o la liturgia, la historia y el derecho.
Un nutrido congreso, de altura, con ponentes de primer nivel que abordarán el mundo de las hermandades desde distintos puntos de vista, intentando dar respuesta al futuro de las corporaciones, abordando las problemáticas presentes como el peso de la Iglesia en la sociedad, cada vez menos presente.
A pesar de todo ello, de los conferenciantes, que anuncian un congreso de máximo nivel, las miradas se centran en la procesión que se vivirá el 8 de diciembre. ¿Quién recuerda el nombre de alguno de los ponentes? ¿Y de las mesas redondas? ¿Cuántos saben cuándo comienza el II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular? Una procesión al término del encuentro, de menor impacto en la ciudad habría supuesto quizá que asomaran los nombres de los congresistas y, por ende, sus ponencias, de entre las páginas y las redes sociales. Pero todo ello se ve ensombrecido por los traslados, las calles engalanadas, la seguridad, el turismo y las luces de navidad. Y, cómo no, la procesión magna del día 8 de diciembre. Una vez terminado el encuentro, nadie hablará de los frutos de este congreso, todo girará en torno a las estampas históricas de las devociones, las bandas y la afluencia de público. ¿Esta es la religiosidad popular que queremos?





