El cirio | Ser rociero: una forma de ser cristiano

Como todos sabéis, el pasado jueves la Hermandad del Rocío de Córdoba, puso rumbo a la Aldea del Rocío, siendo la primera Hermandad en ponerse en marcha y peregrinar hasta la Patrona de Almonte. Por ello, quiero aprovechar y dedicar «El Cirio» de esta semana a los rocieros.

Si le preguntáramos a cualquier rociero por el significado de El Rocío, casi seguro que no sabría respondernos claramente con palabras. Y seguro que si le preguntas con una segunda intención, no te convencerá su respuesta. Ya que el Rocío se trata de vivencias, experiencias, sentimientos y creencias, y todas ellas muy personales. Lo que sí te puedo asegurar, que cuando a un rociero le preguntas por El Rocío, le vienen a suentes tantas cosas, que con solo verle la cara, verás lo importante que es para él, la Virgen del Rocío.

Muchas veces cuestionamos la Fe del rociero. Pero la devoción del rociero se demuestra en esos días de camino hacia la Aldea. Días difíciles y en muchas ocasiones duros. Días de dormir poco, de mucho esfuerzo. Porque como hemos visto años atrás, ha habido años de mucha agua o años de mucha calor como lo es este año. Y ahí es cuando se ve la verdadera Fe del rociero. Fe que muchos ponen en duda y se atreven a decir que el Rocío solo es para «borrachos, puteros y drogadictos».

Yo pensaba no tan drástico pero sí parecido. Hasta que un año me invitaron a realizar el camino con la Hermandad del Rocío de Priego. Y mi opinión al respecto cambió. Y me demostraron que no había una cosa más bonita que ser cristiano y seguir a Jesús y a su Bendita Madre siendo rociero. Desde aquel día, no falté una noche de Lunes de Pentecostés.

Cada vez que me pongo delante de su reja, la sensación que sientes es como cuando te enamoras de una persona repentinamente y solo deseas estar todo el rato con ella. Y cada vez que te enamoras más de la Blanca Paloma, más necesidad tienes de contar y decir que tú eres Rociero. El Rocío tienes que vivirlo y luego hablar. Porque siempre habrá tontos que no respeten al rociero y su Fe. Gente que solo ve la Fiesta, pero no ve la Religiosidad. Gente que no vive un día de camino al Rocío, que no vive las Misas en el camino al terminar el día, que no vive las vivencias de cada uno y el por qué va ante la Virgen para rezarle.

A esos listos les diría: ¿Has ido al Rocío? Haz como yo, ve y haz el camino y descubre lo que es. Claro, eso no interesa a esa gente, ni a los medios de comunicación que tanto daño hacen. Pero os digo una cosa, que leía el otro día, pienso que uno se hace rociero cuando la Virgen así lo quiere. Así es. Termino diciéndote, vente y haz el camino y así podremos hablar verdaderamente del Rocío.

«Rocío, Señora, pastora que alumbra el camino…»