Una imagen histórica presidida por túnica blanca y corona de espinas
Córdoba se prepara hoy para vivir un acto de devoción singular con el Vía Crucis de las Hermandades y Cofradías, que comenzará a partir de las 16:45 horas en la S.I.C. La Hermandad del Císter ha presentado el exorno floral del paso de Nuestro Padre Jesús de la Sangre en el Desprecio del Pueblo, que luce una majestuosa túnica blanca y, por primera vez en su historia, la corona de espinas, simbolizando el rechazo de Cristo por parte de su pueblo durante la elección de Barrabás y ofreciendo una lectura profundamente evangélica del pasaje.
Un calvario naturalista lleno de simbolismo
El exorno floral, realizado por José Manuel Caballero Sánchez de Mayo Arte Floral Diferente, combina tonos morados y blancos, evocando la Pasión y la Salvación. Entre los elementos utilizados se incluyen pino ciprés, clavel moonlite, anémona, cala blanca y púrpura, lavanda natural, liatris, lisianthus doble, munni grass, alstroemeria, alhelí morado, allium malva, esparraguera plumosa, brunia, cardos, eucalipto, esparraguera milka, iris, lentisco, rosa lavanda, musgo danés, tuya, statice, orquídea vanda, tillandsia fina, corteza de corcho natural y espino, conformando una obra de arte floral que resalta la solemnidad del Misterio y su mensaje de fe.

La profundidad del Desprecio del Pueblo
El Misterio representa a Jesús ante el pueblo en el momento decisivo del juicio, cuando se elige liberar a Barrabás y se humilla al Señor. Los evangelios relatan cómo los soldados coronan a Cristo con espinas y se burlan de Él, un episodio recogido en Mateo (27,29), Marcos (15,17) y Juan (19,2). La incorporación de la corona de espinas refuerza la fidelidad iconográfica y espiritual del Misterio, haciendo visible lo que la escultura ya sugería mediante los regueros de sangre en la frente del Señor.
Iconografía y mensaje catequético
La talla de Antonio Eslava permite colocar la corona de espinas con naturalidad, gracias a su cabellera abundante y ondulada, la frente amplia y la inclinación serena de la cabeza, que refuerzan la coherencia iconográfica del Desprecio del Pueblo. La túnica blanca no es solo un recurso estético, sino una afirmación de fe, simbolizando la pureza y la inocencia del Hijo de Dios, mientras que la corona de espinas representa la humillación infligida por el mundo, enseñando que desde la injusticia brota la misericordia y la redención.
Realeza y misericordia en la Pasión
La corona de espinas, que inicialmente se concibió para ridiculizar a Jesús, se transforma en un signo de su realeza paradójica, demostrando que Cristo reina desde la cruz por la entrega y el amor. La sangre derramada conecta con el lema del Vía Crucis: “La sangre derramada abre el camino de la Misericordia”, mostrando que el Desprecio del Pueblo no marca el final, sino el inicio de la salvación de la humanidad.
Una estampa inolvidable para la Cuaresma de 2026
La estampa que hoy presentará Nuestro Padre Jesús de la Sangre será histórica, combinando la corona de espinas, la túnica blanca y el exorno floral en una escena de gran intensidad visual y espiritual. Cada gesto y cada detalle invitan a los fieles a contemplar la Pasión con reverencia, convirtiendo el Vía Crucis en un verdadero camino de devoción y catequesis hacia la Pascua, y dejando una de las imágenes más memorables y evocadoras de la Cuaresma de 2026 en Córdoba.





