El Císter elige al prestigioso artista Jesús Zurita para realizar el cartel de su L aniversario que tendrá lugar en 2026

La obra se presentará en 2026

Un creador con hondura conceptual y una proyección consolidada

La Hermandad del Císter de Córdoba ha confiado en el prestigioso artista cordobés Jesús Zurita Villa para la realización del cartel conmemorativo del 50.º aniversario fundacional, efeméride que marcará el primer medio siglo de historia de esta corporación penitencial que creció al amparo espiritual del Monasterio Cisterciense de la Inmaculada Concepción y se celebrará en 2026. La elección de Zurita, consagrado como una de las firmas más personales y evocadoras del panorama plástico andaluz, refuerza la proyección cultural del aniversario y lo sitúa en el epicentro artístico del ámbito cofrade nacional.

Jesús Zurita Villa, natural de El Carpio (Córdoba), nació en 1990 y se formó en la Escuela de Arte Mateo Inurria antes de licenciarse en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, especializándose en Conservación y Restauración. Su lenguaje artístico se articula en torno a las nociones de tiempo, huella y memoria, con una investigación plástica que vincula soportes históricos con narrativas contemporáneas. En 2015 fue seleccionado para la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores, y en la actualidad ejerce como profesor de Dibujo en la enseñanza pública.

La trayectoria de Zurita reúne más de cuarenta trabajos cartelísticos que han dejado huella en toda la geografía andaluza y nacional: desde la romería de la Virgen de la Cabeza de Andújar hasta las Semanas Santas de Vélez-Málaga, Osuna, El Viso, Antequera, San Roque o Motril. Su firma figura también en los carteles del Centenario de la Expiración de Córdoba, el de las Glorias de Sevilla, el de la Archicofradía del Huerto-Concepción de Málaga, el III Centenario de la Pastora de Cantillana o la Exposición Arte y Cofradías celebrada en Córdoba, entre muchos otros. Ha sido asimismo comisario del festival SCARPIA en seis ediciones, consolidando su peso específico en el arte contemporáneo andaluz.

Cincuenta años de una Hermandad nacida del fervor juvenil y el carisma de Fray Ricardo

La historia de la Hermandad del Císter se remonta a mayo de 1974, cuando un grupo de jóvenes decidió sacar en procesión una Cruz de Mayo por los alrededores de Capuchinos. Aquel gesto, nacido sin mayores pretensiones, derivó pronto en un movimiento cofrade que cristalizaría en la fundación de una Hermandad de Penitencia vinculada al Monasterio del Císter. En 1975, presentaron una nueva cruz en el concurso municipal, instalándola en la Plaza del Cardenal Toledo.

La búsqueda de una imagen cristífera los llevó a San Pablo, donde adoptaron un crucificado que recibiría la advocación del Santísimo Cristo de la Conversión. En octubre de 1976, con la mediación de un claretiano, conocieron a Fray Ricardo de Córdoba, quien impulsaría decisivamente la consolidación de la naciente corporación. A propuesta suya, adquirieron una dolorosa en el taller de Antonio Eslava en San Juan de Aznalfarache por 30.000 pesetas, trasladándola a Córdoba el 16 de octubre de ese mismo año. Fue bendecida en el Císter el 7 de diciembre por Fray Ricardo, ya entonces guía espiritual del grupo.

El vínculo con otras cofradías se hizo patente desde el principio. Las hermandades de la Expiración y la Paz colaboraron en los cultos fundacionales. En 1978 se incorporó la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Sangre, también de Eslava, que comenzó procesionando el Viernes de Dolores sobre un antiguo paso donado por la Hermandad del Santo Sepulcro.

Del Císter a Capuchinos: un camino marcado por la devoción y el arte

La década de los ochenta fue decisiva. En 1980, se bendijo el grupo escultórico de Nuestra Señora Reina de los Ángeles y San Juan Evangelista, obra de Luis Álvarez Duarte, dando un giro al sentido devocional inicial de la primitiva dolorosa, que pasó a ser venerada como imagen de Gloria. En 1986, la Reina de los Ángeles estrenó su paso de palio, procesionando el 8 de diciembre con acompañamiento musical de la Banda de Música Maestro Tejera. Al año siguiente, la Hermandad ingresó en la Agrupación de Cofradías, haciendo Estación de Penitencia por primera vez el Martes Santo de 1989.

Uno de los hitos patrimoniales más significativos fue el estreno del manto de la Virgen en 1995, bordado en oro sobre terciopelo azul por Piedad Muñoz según diseño de Fray Ricardo, con pequeños ángeles en orfebrería que aluden a la advocación. Pero en 1996, tras una reforma en las normas monacales que alteró el uso del templo del Císter, la corporación se vio obligada a trasladarse al cercano Convento de Capuchinos, donde fijó su nueva sede canónica sin perder nunca el lazo espiritual con las Madres Cistercienses, madrinas perpetuas de la Cofradía.

Con el traslado, la Hermandad pudo incorporar finalmente su paso de misterio, procesionando a Jesús de la Sangre. Desde entonces, el enriquecimiento patrimonial ha sido constante: dorado del paso, diseño de insignias, respiraderos, bambalinas… siempre bajo la dirección artística o supervisión de Fray Ricardo, cuya impronta sigue viva incluso tras su fallecimiento en 2019.

Una devoción de Gloria con vocación de calle

Desde el año 2005, con motivo del XXV aniversario de la hechura de la imagen de Nuestra Señora Reina de los Ángeles en sus Misterios Gozosos, la Hermandad celebra anualmente una salida procesional en el mes de mayo. La primera de estas salidas tuvo lugar el 19 de septiembre de aquel año, de nuevo con el acompañamiento de Tejera, como ya ocurriera en 1986. Este impulso devocional y público ha contribuido a mantener viva una de las devociones más personales del panorama cordobés.

Imágenes Titulares y patrimonio devocional

El Santísimo Cristo de la Conversión, titular cristífero de la Hermandad, es una talla de 2009 realizada por Antonio Bernal, inspirada en un crucificado del siglo XVII que se veneraba en la Iglesia de San Pablo bajo la advocación de Cristo de las Ánimas. En los inicios, fue esta imagen la que los fundadores procesionaron en el Vía Crucis, siendo rebautizada por ellos con su actual advocación.

La presentación del cartel conmemorativo de este cincuentenario cargado de historia, arte y devoción, promete ser uno de los actos culturales más esperados del calendario cofrade cordobés de 2026, reuniendo en la obra de Jesús Zurita la profundidad estética y la raíz espiritual que han definido a esta singular corporación desde sus orígenes.


¹ Archivo Histórico de la Hermandad del Císter, Actas Fundacionales (1974–1989).
² Boletín Conmemorativo del XXV Aniversario de la Hermandad del Císter, Córdoba, 2001.