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El Consejero de Salud pide mucha prudencia con el traslado del Gran Poder y otras procesiones y subraya que la Junta «solo recomienda y el Ayuntamiento toma la decisión»

El consejero andaluz de Salud y Familias, Jesús Aguirre, se ha pronunciado este miércoles, en declaraciones a Canal Sur radio, acerca de las procesiones y romerías previstas para los próximos meses en Andalucía, en concreto sobre el traslado del Gran Poder y la procesión Magna de Málaga. Aguirre ha puntualizado que «nosotros lo que hacemos son recomendaciones que hacemos a los ayuntamientos que tramitan los expedientes para determinados actos religiosos en la vía pública», añadiendo que «cuando tenemos que hablar, hablamos con las cofradías para explicarles la situación epidemiológica en que estamos actualmente».

«Ahora mismo estamos en una fase de apertura pero no de normalidad», ha explicado. «Aquí lo que pido es mucha prudencia. Según cada provincia, según cada pueblo, según cada ciudad, según la incidencia que se tenga así es el informe que se emite tres de las delegaciones territoriales y cada ayuntamiento actúa según su criterio», ha subrayado, añadiendo que «están siendo muy prudentes teniendo en cuenta la escasa incidencia que tenemos».

«Yo comprendo, y yo soy cofrade, me gusta el tema y lo vivo muy intensamente», ha apostillado, para concluir reafirmando que la Consejería «solo recomienda y el Ayuntamiento toma la decisión» y recordando que han tenido «reuniones con las distintas agrupaciones y han sido muy comprensivos y receptivos».

En otro orden cosas, el consejero ha lamentado este miércoles que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) haya suspendido de forma cautelar la orden de la Junta que obligaba a hacer test de coronavirus a trabajadores de residencias de mayores no vacunados, y ha anunciado que en la reunión del Consejo Interterritorial de Salud que se celebrará hoy se solicitará al Ministerio de Sanidad la obligatoriedad de la vacunación para los trabajadores de las residencias y centros sociosanitarios.

Aguirre, que ha apuntado que hay actualmente entre 600 y 700 profesionales de centros de mayores sin vacunar, ha indicado que el derecho individual no debe prevalecer sobre el derecho del bien común. Ha apuntado que la población diana más sensible en este momento es ese personal de las residencias de mayores y de hospitales que no está vacunado, de ahí la importancia de la obligatoriedad de esa vacunación.

Ha indicado que respeta la decisión del TSJA, pero que no la comparte ni la entiende, porque con la citada orden no se estaba hablando de obligar a nadie a vacunarse, sino de realizar un test cada cierto tiempo a esos trabajadores de residencias para que no entre el virus en esos centros. Ha recordado que en este momento el 94,5 de las 1.107 residencias andaluzas está libre de Covid, mientras que hay 541 positivos, 52 de ellos hospitalizados.

Tras la decisión del TSJA sobre la orden de los test de coronavirus, el consejero ha recalcado que volverá a pedir este miércoles al Ministerio de Sanidad dote a las comunidades, bien mediante una ley de pandemia o con la modificación de la Ley de Salud Pública, de instrumentos para poder adoptar medidas.

Ha indicado que si bien estamos saliendo de la quinta ola de la pandemia, las comunidades tienen que contar con armas suficientes para lo que pueda llegar en un futuro y, sobre todo, cuando se está viendo que los tribunales están tumbando varias de las medidas que adoptan.

Aguirre ha insistido en expresar su respeto a las decisiones de la justicia, pero ha considerado que ante una pandemia como la actual deberían prevalecer los criterios de la comunidad científica y expertos sanitarios.

Asimismo, ha recalcado que a los trabajadores de residencias o centros sociosanitarios no vacunados se les debe hacer, sin duda, una «vigilancia activa», a través de esos test cada cierto tiempo, y ha recalcado que él respeta mucho los derechos de cada persona, pero
estamos en una pandemia y no se nos puede olvidar.

El consejero ha agregado que también pedirá este miércoles en el Consejo Interterritorial de Salud que se pueda poner una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus a pacientes inmunodeprimidos por determinadas patologías, sobre todo, porque ahora hay un nivel importante de estocaje y no se requiere un informe de la Agencia Europea del Medicamento.

De otro lado, el consejero ha expuesto que en Andalucía, el rechazo a la vacunación es del 0,9 por ciento, mientras que hay países europeos donde la cifra es del 20 por ciento o más. Ha expresado su satisfacción por la campaña de vacunación y por el hecho de que la gente en Andalucía está muy sensibilizada con la vacuna.

Concretamente, según ha señalado, hay 840.000 mayores de 12 años en Andalucía que no están vacunados, de los que 230.000 no han recibido la vacuna por haber pasado la infección hace escasos meses, entre los que ha incluido al presidente de la Junta, Juanma Moreno.

Se ha referido a la campaña que se pondrá en marcha a partir de este miércoles para animar a los ciudadanos no vacunados a que lo hagan y ha apuntado que incluso se quiere contar con «influencers» para que el mensaje llegue a la población más joven.

Ha expuesto que hay actualmente 92 puntos de vacunación en Andalucía a los que se puede acudir sin cita previa para vacunarse o con cita si se prefiere una hora determinada.

Respecto a las medidas adoptadas ayer por la Junta en el seno del comité de expertos, que suponen, entre otras, ampliación de horarios en el sector de la hostelería o en el ocio nocturno, ha insistido en que en las decisiones de la Junta siempre prevalecen los criterios sanitarios según las recomendaciones de los expertos, y ha considerado que ya había que dar un «poquito de aire» e ir normalizando los horarios a nivel de restauración o lo relativo a determinadas celebraciones o el desarrollo de congresos.

A su juicio, se han tomado decisiones «bastante correctas, de abrir el grifo» y ha apuntado que Andalucía nunca ha sido «coercitiva total» ni con el ocio nocturno ni con la restauración, sino que siempre hemos «estado jugando a esa balanza de sanidad y economía, prevaleciendo siempre la salud».

Ha considerado que se está saliendo de la quinta ola de forma clara, pero lo que nos tenga preparado el futuro se desconoce, y ha indicado que existen dudas sobre una posible sexta ola de no vacunados, «la posible sexta ola pediátrica», de cero a 11 años, según las cepas que vayan llegando.