El Consejo gestionará las sillas de la Plaza Virgen de los Reyes tras la cesión del Cabildo Catedral

En la mañana de hoy, el Cabildo Catedral de Sevilla y el Consejo General de Hermandades y Cofradías han suscrito un nuevo convenio de colaboración mediante el cual se amplía la cesión de espacios para la gestión de sillas durante la Semana Santa. Con esta renovación, el Consejo asumirá también la organización y administración de las sillas situadas en las gradas de la Plaza Virgen de los Reyes y la Giralda, completando así la gestión integral de toda la carrera oficial.

El acuerdo fue rubricado por Francisco José Ortiz Bernal, deán del Cabildo, y Francisco Vélez de Luna, presidente del Consejo, en un acto celebrado esta mañana en dependencias catedralicias. La nueva cesión supone un paso decisivo en la coordinación entre ambas instituciones, fortaleciendo una colaboración que se remonta a más de tres décadas.

El convenio incluye asimismo el compromiso del Consejo de instalar sillas en el recorrido de las cofradías por las naves interiores de la Catedral, garantizando así una disposición ordenada y respetuosa con el carácter sagrado del templo. Esta iniciativa se integra dentro del proyecto conjunto “Vía Sacra”, concebido por ambas entidades para dignificar y realzar la Estación de Penitencia en el interior de la Catedral, poniendo en valor su dimensión espiritual y patrimonial.

Cabe recordar que desde hace más de 30 años, el Cabildo Metropolitano ya había cedido al Consejo el uso de las gradas altas para la colocación de sillas de la carrera oficial. La nueva ampliación consolida la unidad de gestión y la cooperación institucional, garantizando que la organización de la Semana Santa mantenga los estándares de orden, seguridad y solemnidad que caracterizan a la celebración más emblemática de la ciudad.

Con la firma de este convenio, Cabildo y Consejo reafirman su compromiso con la tradición y el buen desarrollo de la Semana Santa sevillana, asegurando que los fieles y visitantes puedan disfrutar de la Estación de Penitencia con la comodidad y el respeto que merece el primer templo de la Archidiócesis.