Sevilla

El Cristo de la Sed más de Nervión que nunca

El barrio de Nervión se preparaba para vivir uno de los días más grandes de su historia para celebrar el cincuentenario de la Hermandad de la Sed, una corporación que ha sido eje de este barrio que desprende sus sentimientos ante el Santísimo Cristo de la Sed y la Virgen de Consolación. Muchos recuerdos se vivieron en el interior del templo, sobre todo para los hermanos más mayores, cuando la primera levantá fue dedicada a los fundadores de la hermandad. 

Ricardo Almansa era el encargado de mandar las dos cuadrilla de costaleros a los que se unieron costaleros veteranos que disfrutaron como si un antiguo Miércoles Santo se tratase. Salía a las siete en punto de la tarde el cortejo formado por 550 cirios y distintas representaciones entre las que se encontraban las hermandades del Miércoles Santo y el Delegado de Fiestas Mayores de la Ciudad. El Cristo de la Sed a los sones de Réquiem volvía a las calles de Nervión tras el paso y gris Miércoles Santo. En las notas de la marcha una punzada recorría el cuerpo de la gente que contemplando el Cristo recordaba al imaginario Luis Álvarez Duarte, tallista de esta Imagen que falleció en en este mes de septiembre. Debajo de los pies del crucificado se situaba la gubia con la que talló al Cristo de Nervión como si se tratara de la gota de sangre más pesada que derramaba hoy.

El paso avanzaba por las calles del barrio. En las primeras horas mucho público se agolpaban en torno a la procesión. Sobre todo en el Hospital de San Juan de Dios que se abría al crucificado con una alfombra de sal y un grato momento al son de ‘Refúgiame’. La Banda de Rosario de Cádiz fue la encargada de poner la música tras el Cristo de la Sed. Sonaron grandes marchas como ‘El Milagro’, ‘La Sentencia de Cristo’, ‘El Cristo del Humilladero’, ‘Macarena’ o ‘Y tu Estrella’ que ayudaban a que sobresaliera la emoción del andar del Cristo de la Sed. La nota negativa fue la gran cantidad de gente que no paraba de grabar a la banda y en cuanto empezaba a tocar lanzaban grandes expresiones. Hechos que deslicen cualquier procesión y deja abierto un debate sobre la demasiada importancia que se le está dando a las bandas en los últimos años cuando es la Imagen lo único que debe sobresalir.

El canasto y la altura del Cristo de la Sed sorprendía a todos los que se acercaron a contemplar los labios secos del Señor. Cuando entraba la madrugada seguían llenas las calles de Nervión pero con más facilidad para andar. Antes de las doce ya se empezaba a llenar la entrada mientras a esa hora gran público seguía acompañando al Cristo en la Antigua Cárcel Provincial. Así siguió el Cristo de la Sed suspirando por sus calles hasta llegar a la Parroquia. El crucificado dejó momentos históricos para la gente de su barrio. Los que hoy necesitaban sentir cerca al Señor que devolvió recuerdos de antaño y confirmó que es la verdad de un barrio que siempre estará sediento de Él.

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