La Hermandad Sacramental de la Santa Vera Cruz de Dos Hermanas aprobado en Cabildo General Extraordinario los actos programados con motivo de la celebración del 475 aniversario fundacional de la Corporación nazarena. Entre los actos más llamativos se encuentran una salida extraordinaria del Santo Cristo de la Vera Cruz que tendrá lugar en noviembre de 2019 y la salida extraordinaria de María Santísima del Mayor Dolor en Rosario en el mes de octubre del año en ciernes. Propuestas que fueron aprobadas por amplia mayoría del pleno de hermanos.
Fundada en el s. XVI en la Capilla de Santa Ana, sus Reglas fundacionales son de 1544, por lo que es la Hermandad de penitencia más antigua de Dos Hermanas. En sus principios fue Hermandad de Sangre, con hospital propio para pobres. En 1567 bendicen su actual Capilla, aunque en un corto periodo del s. XVIII residió en Sta. Mª Magdalena. En los orígenes de esta cofradía procesionaba un crucifijo portado preferentemente por un hermano clérigo que iba acompañado de una trompeta tañendo de dolor. En la actualidad la Hermandad de la Vera Cruz dispone de dos crucificados.
La imagen del antiguo Cristo de la Vera Cruz, es una de las joyas de la Semana Santa Nazarena; está confeccionado en papelón y es obra del siglo XVI de autor desconocido. El tronco y los miembros presentan un notorio arcaísmo frente a la cabeza que se encuentra mucho más trabajada. Durante mucho tiempo se le cubría con un sudario de tela y se le tocaba con cabellera natural. Fue restaurado por Manuel Pineda Calderón en los años 1945 y 1950; por Juan Abascal también en dos ocasiones, en 1977 bajo la dirección de José Hernández Díaz y la segunda en 1982. En Cabildo celebrado en septiembre de 1989, se aprueba su restauración, encargando el trabajo de Francisco Arquillo.
Esta última restauración tardo en realizarse 120 días y en ella se abrió al Cristo, vaciándolo, limpiándolo y confeccionando una caja interior nueva procedente de un arca del siglo XVIII. Volvió a procesionar en 1990, después de 20 años sin poderlo hacer debido al mal estado de conservación en que se encontraba. El Santo Cristo de la Vera Cruz va sobre una Cruz realizada en 1997 obra de Francisco Arquillo. En lugar de la imagen del Cristo de papelón procesionaba un Cristo de Manuel González Migolla (1931), restaurado por Manuel Pineda Calderón
Representa a Jesús muerto en la Cruz. Es de estilo barroco, obra de Manuel Cerquera 1952 en madera de caoba. La canastilla presenta en sus esquinas atributos de la Pasión, en la delantera la Santa Faz, en la trasera, el Buen Pastor, y en los laterales la Piedad y la Primera Caída. En los respiraderos el antiguo escudo de la Hermandad en la delantera y en la trasera el antiguo escudo de Dos Hermanas, en los laterales el Gallo y el Cáliz. En las esquinas las cabezas de los evangelistas pintado sobre pan de oro.
El paso fue restaurado por Manuel Pineda Calderón, sobre todo la parte de los respiraderos en 1967. En 1985 se volvió a restaurar en los talleres de Bejarano, añadiéndosele un destacado moldurón en la parte superior de los respiraderos que realza el conjunto. Alumbran la divina presencia del Señor cuatro faroles del mismo estilo que el canasto del paso, de forma hexagonal con una hachón de cera verde en su interior. Los faldones son de color burdeos. Delante del paso desfilan dos servidores vestido a la usanza de la época.
La imagen de la virgen del Mayor Dolor es de autor desconocido; unos la relacionan con el circulo de Luisa “La Roldana”, otros en el de Juan de Astorga y otros a mediados del siglo XVIII. La Hermandad la adquirió al tallista Juan Pérez Calvo en la Casa de los artistas de la Sevillana calle Feria. Las manos de la Virgen fueron sustituidas por otras realizadas por Manuel Pineda Calderón. La Talla ha sido restaurada además del citado Pineda Calderón en 1950, por Juan Abascal en 1978 y Francisco Arquillo en 1997.
El paso es de estilo sevillano, se realizo en varias fases entre los años 1954 y 1970, los respiraderos se deben a Juan Fernández, los candelabros, la candelería y los Varales a los Hnos. Francisco y Juan Barranco. El palio de terciopelo azul marino, igual que las bambalinas están bordados en oro en los talleres de Elena Caro, lo cual se realizo en diferentes fases, estrenándose la bambalina frontal en 1987. Las bambalinas llevan en el frontal el escudo de la Hermandad y en su interior la leyenda “Regina Sinelabe Concepta”; en la bambalina trasera lleva la imagen de Santa Ana, Patrona de la ciudad, por su interior la leyenda “Regina In Caelum Asumpta”.
El manto de terciopelo azul, bordado al realce en oro fino e hilos de seda en los mismos talleres en el periodo 1994 1ª fase y 1995 terminación, con diseño de José Manuel Elena Martín, quien se ha inspirado para su elaboración en los mismos motivos que para el bordado del palio, tales como: macetillas y jarrones (de donde surgen hojas de acanto), flores y cintas (destacando las rosas de pasión confeccionadas mediante tamizado), y la cenefa que bordea al manto, idéntica a la que enmarca el Gloria del techo de palio realizado en oro y seda que representa la Asunción a los cielos de María Santísima.





