Tal y como desvelamos en Gente de Paz el pasado mes de marzo, el Santísimo Cristo de las Almas, titular cristífero del Traslado al Sepulcro será una realidad el año en ciernes. De hecho, fuentes cercanas a la corporación han asegurado a este medio que se baraja que la imagen pueda ser bendecida la próxima Cuaresma si se cumplen todos los plazos, como hasta ahora viene sucediendo. Fue el pasado mes de 18 de marzo cuando, tras finalizar la Solemne Eucaristía del Triduo en honor de Nuestra Señora de la Salud y Traspaso, se procedió a la firma del Contrato de Hechura del Stmo. Cristo de las Almas en Su Traslado al Sepulcro. Un Cristo que, como ya adelantamos entonces, estará concluido en 2019 y presidirá el misterio que fue presentado el 2 de julio de 2017, en una histórica reunión en los salones de la Parroquia de Nuestra Señora de Consolación, a la que estaban convocados todos los componentes de la Pro-Hermandad del Traslado al Sepulcro. Un proyecto de Misterio que presidirá la imagen del Cristo y quedará compuesto por siete figuras, que acometerá el imaginero cordobés José Antonio Cabello y que ha sido aprobado por unanimidad.
La imagen está siendo tallada en madera de cedro real y tendrá una altura aproximada de 180 cm, destacando, en palabras del autor, por su serenidad, dulzura, misericordia y unción sagrada. El resto del misterio, que está articulado en torno a dos escenas, nos muestra por un lado a San Juan Evangelista y a los Santos Varones levantando el cadáver de Cristo, a cuyos pies aparee un ángel que simboliza el luto celestial por la muerte del Redentor. En la trasera de la escena y en un plano más elevado, Nuestra Señora de la Salud y Traspaso queda al pie de la Cruz, siendo consolada por María Magdalena. Ambas escenas se conectan a través de la mirada que intercambian el discípulo amado y María, fiel reflejo de las palabras de Jesús desde la Cruz: «Mujer, he ahí a tu hijo». Luego dice al discípulo: «He ahí a tu madre».









