El Cristo Yacente del Santo Entierro presidirá el Vía Crucis del Consejo de Sevilla de 2025

La Corporación hispalense acaba de confirmar que la hechura de la imagen obedece a la gubia del insigne imaginero cordobés Juan de Mesa

La Sección de Penitencia del Consejo de Hermandades, con el conocimiento de la Junta Superior, ha elegido la imagen del Santísimo Cristo Yacente del Santo Entierro para presidir el Via Crucis de Sevilla de 2025, que se celebrará el próximo 10 de marzo en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla.

El pasado mes de febrero, la Hermandad Sacramental del Santo Entierro aprobó la propuesta de restauración del Santísimo Cristo Yacente. La sagrada efigie, fue trasladada el pasado mes de julio a las dependencias de la hermandad para un proceso completo de restauración a cargo del licenciado en Bellas Artes y especialista en la disciplina, Don José Joaquín Fijo León. A resultas de dicha intervención, la hermandad acaba de anunciar un importante hallazgo documental, “de vital importancia para el conocimiento histórico de la hechura del Santísimo Cristo y la naturaleza de su encargo”, motivo por el cual, ha convocado a los medios a una charla informativa que tuvo lugar el viernes 27 de septiembre en la Iglesia de San Gregorio (Alfonso XII, N°14), para informar de los avances y descubrimientos que está deparando la restauración íntegra de la venerada imagen. Durante esta charla se ha desvelado que el documento en cuestión, encontrado en el sudario, certifica que el Cristo Yacente es de Juan de Mesa, confirmando la tradicional atribución de la imagen.

En el comunicado difundido a los medios, la hermandad explica que durante los trabajos de restauración acometidos por Almudena Fernández Garcia y José Joaquín Fijo León en la talla del Cristo Yacente de la Hermandad del Santo Entierro, la pasada semana se produjo este hallazgo inesperado y sorprendente. El 19 de septiembre de 2024 al introducir en el interior del embón de la sagrada imagen una cámara endoscópica, los restauradores se percataron de la existencia de un elemento extraño y de naturaleza aparentemente documental.

Ese mismo día, José Joaquín Fijo León remitió a Pablo Alberto Mestre Navas, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y hermano de la corporación, dichas imágenes para que, como experto en la materia, tratase de dilucidar si, en efecto, pudiera tratarse de un documento u otro elemento que resultase de interés. Una vez analizadas las imágenes y los vídeos que se habían efectuado mediante endoscopia, se tuvo certeza de que se trataba de un documento que había sido introducido en el interior de la imagen. Hechas las comprobaciones pertinentes, se dio noticia al hermano mayor, Fermín Vázquez Sánchez, quien dio las indicaciones oportunas para que se produjese a su extracción siempre y cuando ni la integridad de la sagrada imagen ni la del documento se viesen comprometidas. La noticia también fue transmitida al especialista José Roda Peña, profesor de la Universidad de Sevilla, quien, en todo momento, estuvo informado de los pormenores del hallazgo.

En la mañana del 23 de septiembre, los restauradores lograron extraer el documento sin que la talla experimentase daño alguno. Una vez extraído, se procedió a su digitalización para remitir de inmediato la imagen al profesor Mestre, quien dio principio a su estudio y transcripción. Según este investigador, se trata de un papel de fabricación artesanal en el que se observan numerosos restos de cola y pegamento que han comprometido su estado de conservación. Dichos restos indica que el documento, que se encontraba ocho veces plegado, fue introducido una vez se procedió al cierre de la imagen, lo que provocó que se desprendiesen gotas de cola que se depositaron en el papel, quedando numerosos restos circulares que invitan a pensar que la talla permaneció un tiempo en posición estática.

Tras el estudio del contenido, Pablo Mestre ha determinado que se trata de un documento cuya naturaleza jurídica es testimonial. Aunque de momento no se tiene certeza de la persona que pudo escribirlo, no hay duda de que tuvo que ser una persona con altas competencias alfabéticas, pues la escritura, cuyas características morfológicas se adecuan a las grafías del siglo XVII, se ejecutó con gran soltura y cursividad. Este investigador señala que el documento cuenta con tres partes fundamentales que resultan de gran interés por dar a conocer numerosos aspectos sobre la venerada imagen del Cristo Yacente.

En primer lugar, se afirma que la corporación “mandó hazer esta santa imagen” y que fue costeada con las “limosnas de muchos devotos”. Igualmente, se señala que la autoria material pertenece al celeberrimo escultor cordobés Juan de Mesa y Velasco, encargándose de la encarnadura Juan Sánchez Cotán, quien figura mencionado como “alcalde de los pintores en esta ciudad”. El documento afirma que la imagen fue finalizada el 12 de marzo de 1619, lo que indica que el Cristo Yacente fue una de las primeras imágenes talladas por Juan de Mesa para la Semana Santa de Sevilla.