El tándem de imagineros cordobeses Pablo Porras Castro y Juan Jiménez González, autores, entre otras, de la maravillosa María Santísima de la Quinta Angustia, que hace unos meses volvieron a asombrar al universo cofrade con la imagen de Nuestra Señora María Santísima de la Concepción Reina de los Ángeles, de cuya creatividad está gestando la hechura de Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder y que el pasado mes de septiembre realizaron una pequeña intervención sobre la Virgen de la Victoria, acaban de culminar un nuevo trabajo de restauración, esta vez para la localidad de Aguilar de la Frontera.
Se trata de la imagen del Niño Jesús de Praga que ha sido intervenida durante los últimos meses y que este sábado ha retornado al convento de las Madres Carmelitas. La intervención, que ha entrañado una gran complejidad dado que el estado de conservación de la imagen era delicado, ha consistido en labores de resanado de todas las zonas abiertas de sus embono, siendo extraídos al tiempo todos los clavos de gran tamaño que fueron encontrados. Posteriormente fueron estucadas todas las zonas resanadas para ser doradas y estofadas siguiendo escrupulosamente los diseños ornamentales primitivos de la imagen.
Igualmente se resanaron todas las lagunas en sus carnaciones, siendo de nueva manufactura totalmente las nuevas policromías de las mismas y policromándose sus ojos al oleo sobre el cristal , ya que el deterioro de los mismos hacia imposible su restauración. La peana sobre la que posa el divino infante a sido totalmente restaurada de sus embonos, retirando sus yesos y el oro antiguo dada su imposible recuperación, siendo dorado totalmente de nuevo por el dorador Rafael Barón, quien a su vez doro todas las zonas recuperadas de los estofados anteriormente mencionados. Labores todas ellas que han logrado devolverle todo su esplendor original.
Cabe recordar que la localidad cordobesa de Aguilar de la Frontera ha recuperado en los últimos años, alrededor de esta hermosa imagen, una maravillosa tradición que los avatares y las circunstancias hicieron permanecer dormida en la memoria colectiva de varias generaciones de aguilareños. Una tradición que emana del arcón de sus recuerdos atesorados y que un grupo de jóvenes de la localidad, se empeñó en recuperar con notable éxito en los últimos años. Una hermosa tradición construida en torno al Niño Jesús de Praga y que se materializa en unos intensos cultos y una procesión por las calles de la población.
De este modo, a finales del pasado mes de enero, se celebró la Solemne Novena en honor del Niño Jesús de Praga en su sede canónica, el Convento de San José y San Roque, que contó cada día con la presencia de sacerdotes de pueblos cercanos. El día 29, a las 12 del mediodía, tuvo lugar la Solemne Procesión por los alrededores del Convento, estrenando nuevo paso. Esta procesión se recuperó tras una ausencia de cuatro décadas gracias al nuevo impulso de Archicofradía que actualmente se encarga de todo lo relacionado con la imagen, atribuida a José Romero de Tena. El origen de la hermandad se sitúa en 1920. Tras cuatro décadas de herencia dormida, de su última salida, un grupo de jóvenes volvieron a retomar la tradición de una de las hermandades más importantes de Aguilar de la Frontera, de la mano de un gran número de acompañantes, en su mayoría niños, que participaron en la salida procesional.
El 25 de enero de 2015 tuvo lugar la primera salida procesional de esta nueva etapa, organizada por este grupo de jóvenes, tras refundar la hermandad en agosto de 2014, con el apoyo de la Congregación de Monjas Carmelitas del Convento de San José y San Roque de Aguilar, el párroco, D. Tomás Palomares y sobre todo del vicario parroquial D. José Antonio Gallego, que inculcó a estos jóvenes cofrades la fe cristiana y proporcionó toda la ayuda precisa para enaltecer al Niño Jesús de Praga. La procesión contó con la participación de cuadrilla formada por jóvenes de entre 14 y 22 años, miembros de la hermandad y de la Asociación de Jóvenes Cofrades del pueblo (ASJOCOA) y con el acompañamiento musical de la Agrupación Musical Santa Cecilia.
La segunda salida procesional fue el 24 de enero de 2016. El paso del Niño Jesús de Praga recorrió las calles del pueblo con un cortejo compuesto por un cuerpo de acólitos además de la presidencia de la Hermandad que, al igual que el año anterior, fue ocupada por la Juventud Teresiana. La hermandad estrenó dalmáticas, ciriales, candelabros e inciensarios propios. Además, a lo largo de 2016 se crearon dos grupos más para acoger a los niños y niñas más pequeños del pueblo, de entre 8 y 13 años, los «Infantes del Niño Jesús de Praga», formado por niños y «Teresitas» formado por niñas. Así, son ya cuatro los grupos creados alrededor del Convento de San José y San Roque, lo que evidencia la importante labor formativa y social desarrollada alrededor de esta hermosa iniciativa.
En 2017, el Niño Jesus de Praga procesionó el 29 de enero a las 12:00, estrenando nuevo paso de mayores dimensiones con 24 costaleros, cetros para la presidencia, cruz parroquial y dos estandartes y porta-estandarte. Todo ello con el firme propósito de consolidar la recuperación de una tradición arraigada en Aguilar de la Frontera que el paso del tiempo a punto estuvo de hacer olvidar y que gracias al empeño de estos jóvenes cofrades vuelve a brillar con una fuerza inusitada.




















