La Virgen de Valme ya espera en su paso-templete, ubicado en el trascoro de la Catedral de Sevilla, el inicio de la procesión de clausura del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular.
Como ha informado la hermandad de Dos Hermanas en una nota, para tan especial ocasión, “nuestra Celestial Protectora estrena un nuevo manto, para cuya confección se ha adaptado una capa pluvial
del siglo XVIII, adquirida gracias a una donación particular. Se trata de una valiosa pieza de procedencia francesa, bordada con variedad de técnicas. Así, en el fondo se entrelazan motivos de decoración como flores y topos en hilos de plata, combinados con bordados a realce en hilo de oro, que presentan conchas y roleos. Sobre todo ello aparecen rosas de diversas tonalidades, de sedas de colores y hojillas de plata. Su estilo puede encuadrarse en el Rococó”.
Con la aportación de un grupo de devotos de la Virgen, la adaptación de la capa ha sido llevada a cabo por Sila Restauración. Se ha completado con un encaje de concha de oro y, como complemento, una toca de sobremanto confeccionada a partir de una pieza de tul de oro antiguo, de principios del siglo XX. Para la adquisición de todos estos elementos se ha contado con la colaboración del anticuario m Jacobo Linde.
En el cojín situado a sus pies, la Virgen de Valme lleva prendidas medallas representativas de las Hermandades que participarán en la procesión de clausura del Congreso. También el pin ‘Pies preciosos’ que simboliza nuestro compromiso con la defensa de la vida humana desde la concepción hasta su final natural.
También figura la Rosa de Pasión entregada a las corporaciones que colaboran con la donación de órganos.





