Una de las formaciones musicales señeras de la ciudad de Sevilla es, sin duda, la Banda de Cornetas y Tambores del Sol. Una banda que ha llevado a gala el nombre de la ciudad de la Giralda allá donde ha brindado su música, caracterizándose, además de un repertorio que engarza a la perfección los tintes clásicos de la corneta y el tambor con los aires más modernos, una formación cuya elegancia y forma de desfilar siempre ha sido sello de identidad.
Hoy la Banda del Sol estrena nueva uniformidad, que lucirá a partir de la Semana Santa de 2020, y durante las últimas horas, diversos componentes y ex-componentes de la formación han recordado, a través de redes sociales, lo entrañable de esta característica uniformidad. Simplemente se necesitar echar un vistazo a los mensajes para comprobar el cariño y grato recuerdo que se profesa hacia la formación de las plumas blancas.
Más de cuarenta años de gloria y música en la Semana Santa de Sevilla, y más allá de sus fronteras, contemplan a la excelsa formación musical hispalense, en los que, sin causar ruido mediático -del negativo-, su música, asociada siempre a las plumas blancas y al característico azul de su indumentaria, ha glorificado la presencia de muchas imágenes sagradas a lo largo de las décadas. La entrañable despedida al uniforme de la Banda del Sol no es más que una más de las etapas por las que la formación ha pasado, y que han ido dando paso a una versión cada vez más brillante de ese eterno Sol de Sevilla.
No será menos esta vez, y es que la banda sevillana, pese a las críticas de aquellos ventajistas que se apresuraron en presagiar su decadencia, viene ofreciendo un excelso nivel de interpretación musical en la presente cuaresma. Su inconfundible sello musical, que siempre ha caminado de la mano de su elegancia y mesura en el comportamiento -y en el desfilar- sigue y seguirá imperdurable. Todo pese a aquellos que se afanan por defender, solamente, a las bandas de Sevilla que dedican demasiado esfuerzo a estar continuamente en la palestra, haciendo gala de una sevillanía que la formación de las plumas blancas siempre ha hecho brillar con la inconfundible luz del Sol, resplandeciendo allá donde ha sonado, pero sin cegar a nadie. Que tomen buena nota.





