Advertisements
Andalucía, ⭐ Portada

El Gobierno de Sánchez impondrá un aforo en las iglesias de un tercio en una primera fase y del 50% en una segunda

Pedro Sánchez, presidente socialista del gobierno de España, con la complicidad de Podemos, los independentistas catalanes y los nacionalistas vascos, ha afirmado en rueda de prensa este martes que los actos de culto verán drásticamente reducido su aforo en el periodo de tiempo que se ha venido en denominar «desescalada», quedando limitado al 30% en una primera fase y al 50% en la fase siguiente, fases que se irán alcanzando de manera heterogénea en cada territorio, en función del nivel de incidencia de la pandemia en cada uno de ellos.

Lo ha hecho en el transcurso de la presentación del «Plan para la Transición hacia una nueva normalidad» que ha aprobado el Consejo de Ministros en su reunión de este martes, que se ha prolongado más de lo habitual y ha finalizado minutos antes de las cuatro de la tarde, ha informado el Ejecutivo. Además, Sánchez ha precisado que los eventos que congreguen a numeroso público al aire libre se permitirán si no superan las 400 personas y están sentados.

Este plan marcará la hoja de ruta hacia la relajación progresiva de las restricciones vigentes en toda España desde que se decretó el estado de alarma el pasado 14 de marzo para combatir la epidemia de coronavirus. Un camino que, como ha reconocido el propio presidente del Gobierno, será asimétrico y permitirá avanzar a los diferentes municipios y provincias a varias velocidades, dado que el impacto del virus no es igual en todos los territorios.

Mañana mismo, el Comité Técnico de Gestión del coronavirus mutará a gabinete para la gestión de la desescalada. Seguirá estando presidido por Sánchez, contará con la participación de los cuatro vicepresidentes del Ejecutivo, la portavoz del Ejecutivo, el doctor Fernando Simón y los cuatro ministros designados como autoridades competentes delegadas bajo el estado de alarma.

La desescalada tendrá cuatro fases que arrancan el 4 de mayo y durará ocho semanas hasta finales de junio

El Gobierno ha diseñado un plan de desconfinamiento en cuatro fases que arrancará el 4 mayo con la reapertura de actividades con cita previa y atención individual, como los restaurantes con comida para llevar, que deberán seguir todas las medidas de sanidad y seguridad. Todas las medidas se aplicarán por provincias o islas y terminarán de aplicarse a finales de junio, cuando se dará paso a la conocida «como nueva normalidad».

«Estaremos en la nueva normalidad si la epidemia está controlada en todos y cada uno de los territorios», ha advertido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al anunciar el plan tras el Consejo de Ministros de este martes.

Cada fase durará dos semanas y se avanzará a la siguiente etapa si los indicadores sanitarios apuntan que es posible continuar, siempre con medidas de control y el uso de material preventivo. El presidente ha dicho que el desconfinamiento durará como mínimo seis semanas y como máximo, ocho.

La primera fase, la 0, es la actual, ha explicado Sánchez, cuando se ha permitido el paseo a los menores desde el pasado domingo o el que se dará el día 2 de mayo para la salida de adultos. A partir del 4 de mayo, se va a permitir la apertura de locales con actividades individuales y cita previa, así como el entrenamiento individual de deportistas profesionales y federados.

Esta fase se va aprovechar para la señalización de todos los locales y negocios y la preparación de los lugares abiertos al público para pasar a la fase 1 o fase inicial, a partir de 11 de mayo. En cada provincia o isla y siempre bajo estrictas medidas de seguridad, ha recalcado Sánchez, podrá abrir el pequeño comercio, las terrazas de bares y restaurantes al 30% de su capacidad y hoteles y alojamientos rurales, pero con los espacios comunes cerrados.

Se incluirá un horario «preferente» para las personas mayores, por su seguridad ya que son el grupo más vulnerable. También volverán en esta fase actividades pesqueras y agroalimentarias, con algunas restricciones, y los lugares de culto pero con aforo limitado (un tercio).

La siguiente fase, la 2 o fase intermedia, siempre que los datos permitan continuar con este ritmo quincenal de fases, ha recalcado Sánchez, permitirá abrir los espacios interiores de los locales de restauración, con separaciones para los clientes.

Se reanudará también la caza, la pesca, la actividad de cines y teatros con aforos limitados a un tercio de su capacidad y distanciamiento; se podrán celebrar actos culturales con menos de 50 personas y al aire libre si suman menos de 400, y los lugares de culto podrán acoger a la mitad de su capacidad.

La fase 3 supondrá se flexibilizará la movilidad general, ha agregado el presidente, siempre con el uso recomendado de mascarillas, y se ampliará la ocupación de espacios, como el comercio, por ejemplo, que podrá tener un aforo limitado al 50 por ciento.

El próximo lunes 11 mayo, ha apuntado Sánchez, todas las provincias que cumplen requisitos pasarán a la fase 1. Quincenalmente, Sanidad evaluará el cumplimiento de los marcadores y se decidirá el avance hacia las siguientes fases o no.

Las peticiones de la Junta de Andalucía

Cabe recordar que hace dos días, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, planteaba durante una comparecencia en el Palacio de San Telmo tras participar por vía telemática en la séptima reunión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con los presidentes autonómicos para abordar la crisis sanitaria del coronavirus, la apertura del comercio en general, incluidas peluquerías y establecimientos de estética personal, a partir del próximo 11 de mayo y de bares y restaurantes a partir del 25 de mayo. 

El jefe del Ejecutivo andaluz explicaba que la Junta remitiría este lunes al Ministerio de Sanidad su propuesta de plan de desconfinamiento en Andalucía, que incluye planteamientos, como la apertura del comercio en general, incluidas peluquerías y establecimientos de estética personal, a partir del próximo 11 de mayo y de bares y restaurantes a partir del 25 de mayo, así como la celebración de funerales sin velatorio desde el 18 de mayo o, todavía con la vigencia del estado de alarma, celebraciones religiosas a partir del 3 de mayo.

El presidente de la Junta, que ha demandado un plan de reapertura progresiva del comercio con la posibilidad de adelantarlo «por zonas y categorías de establecimientos, con medidas de protección específica para que puedan retomar la atención al público con todas las garantías a nuestro alcance», ha manifestado que no sabe si el Gobierno central tendrá en cuenta las sugerencias de las comunidades o si lo tiene ya todo decidido de cara al Consejo de Ministros del martes, puesto que el margen de maniobra de platear propuestas mañana y tomar decisiones pasado mañana es escaso. Además, ha indicado que Sánchez sí ha avanzado que el desconfinamiento será «gradual, asimétrico y coordinado» y basado en todo momento en un criterio territorial como «la provincia como unidad de actuación» y no en el distrito sanitario, y que no habrá desconfinamiento por sectores de actividad como desde Andalucía se ha propuesto en numerosas ocasiones.

En este sentido, el plan de desconfinamiento que la Junta ha trasladado al Gobierno central, según ha querido dejar claro el presidente, está sujeto en todo momento a las decisiones de la autoridad única. Ha querido dejar claro que la Junta propone ese plan bajo la premisa de que se trata de «hacerlo bien y con todas las garantías de que no va a suponer un repunte de casos». «Cuanto antes sea posible, pero haciéndolo bien y sin cometer errores, con seguridad e intentado siempre las máxima garantías», ha sentenciado el presidente.

El presidente ha agregado que en Andalucía se está intentado cumplir con cierto margen «los requisitos iniciales planteados por la autoridad sanitaria nacional ha planteado»: Se suman dos semanas con una tasa potencial de contagio por debajo de uno (una persona contagia por debajo de una persona); Andalucía es la tercera comunidad con la incidencia de casos por cada 100.000 habitantes más baja, y hay una disponibilidad suficiente de camas UCI.

Por tanto, según ha recalcado, Andalucía cumple los requisitos que marca la autoridad única para que pueda acceder a ese desconfinamiento de manera progresiva. Ha indicado que no se entendería que en una primera fase de desconfinamiento que decreta el Gobierno central no se incluyeran zonas de esta comunidad, donde ha habido «unos 275 municipios» que no han tenido ni un caso de coronavirus, esto es, el 35 de los 786 municipios de la comunidad.

Moreno ha indicado que precisamente esos municipios podrían ser de los primeros donde se abriera una peluquería o un restaurante, pero, en cualquier caso, se depende de lo que diga el Gobierno central. Moreno no ha querido avanzar detalles de ese plan que se remitirá mañana al Ejecutivo nacional y del que darán cuenta este lunes en una comparecencia el vicepresidente de la Junta, Juan Marín, y el consejero de Salud, Jesús Aguirre. En cualquier caso, sí ha adelantado que hay un diseño por municipios, comarcar y provincias y ha apuntado que en las ocho provincias se cumplen con los tres requisitos que la autoridad única ha puesto sobre la mesa.

También ha insistido en que en las ocho provincias hay zonas susceptibles de llevar a cabo ya ese desconfinamiento progresivo y ha recordado que, por ejemplo, en las provincias de Huelva y Almería la incidencia del coronavirus ha sido «muy baja» y pueden ser claramente «dos referencias». «Dejaremos que el Gobierno nos proponga», ha apuntado el presidente, quien ha insistido en que es necesaria la máxima información por parte del Gobierno central en relación con un plan de desconfinamiento y, ante todo, hacer partícipes y escuchar a las comunidades.

Ha recalcado que si el Gobierno central plantea desconfinamiento gradual por municipios, por comarcas o por provincias, Andalucía está preparada para los tres escenarios y ha considerado que el mando único debe ser flexible entre distritos y territorios porque «la casuística es enorme». Respecto a la propuesta de apertura de peluquerías o bares y restaurantes, el presidente ha indicado que, sin duda, se tendría que hacer con «muchas dosis de responsabilidad» por parte de la ciudadanía y con las máximas garantías sanitarias posibles.

En modo alguno, según ha precisado, se trataría de abrir esos establecimiento como antes de la crisis sanitaria, sino que habría que limitar aforos y llevar a cabo medidas de seguridad en materia de distanciamiento, desinfección de locales, higiene y limpieza, al tiempo que las personas podrían recurrir a medidas de autoprotección como guantes o mascarillas. «En todo esto hay una letra pequeña que mañana se va a desarrollar», según el presidente, que prevé una reunión larga del gabinete de la Junta, de la que luego se dará cuenta en comparecencia ante los medios de comunicación.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup