El Cabildo de Oficiales del Gran Poder ha emitido una nota pública, difundida a través de sus medios oficiales de información, en la que especifica que, obtenida la conformidad de la Delegación para Asuntos Jurídicos de Hermandades y Cofradías del Arzobispado de Sevilla respecto a lo que disponen sus Reglas corporativas, ha acordado modificar, con efecto exclusivo para este año de 2018, las fechas y horarios de la celebración del Besamanos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, adelantando su inicio a la mañana del sábado de Pasión, 24 de marzo.
El Besamanos del Señor se desarrollará, por lo tanto e Sábado de Pasión, de 9:00h a 21:00h, ininterrumpidamente, el Domingo de Ramos y el Lunes Santo y de 8:00h a 22:00, también ininterrumpidamente y el Martes Santo, de 8:00 a 19:30, ininterrumpidamente. Asimismo, la hermandad ha comunicado que se mantiene la celebración de la Santa Misa del Sábado de Pasión a las 23:00, como preparación de la Semana Santa.
Una vez comenzada la misma, se cerrarán las puertas de la Basílica, que no volverá a abrir para el Besamanos del Señor hasta las 08:00h del Domingo de Ramos. Durante la celebración del Besamanos del Señor, todas las Eucaristías -a excepción de la del Sábado de Pasión a las 23:00- se celebrarán en la capilla del Sagrario de la Basílica.
Iniciado en los años 30 del pasado s. XX, el Besamanos a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder es hoy uno de los hitos anuales de visitas a la Basílica, emoción y oración en torno a la imagen del Señor y los valores espirituales que ésta refuerza cada día con el pueblo de Sevilla. Aunque su organización cuando la cofradía estaba aún en la parroquia, respondía al momento en el que la imagen estaba fuera del altar de la capilla y más cercano a los fieles al pasar a su paso procesional, pronto el Besamanos del Señor se quedó corto en su duración en el tiempo (originariamente circunscrito al Martes Santo al colocar a la imagen sobre el propio paso) para extenderse hasta ocupar en las siguientes décadas las cuatro jornadas en las que se desarrolla en la actualidad, auténtico pórtico de nuestra Semana Santa.
La imagen baja desde su altar de la Basílica en la media noche del Viernes de Dolores, ubicándose en el presbiterio. Desde allí preside, tradicionalmente, en la noche de cada Sábado de Pasión la Misa de Apertura del Besamanos, iniciándose después y hasta la madrugada la primera jornada. Durante el Domingo de Ramos, Lunes y Martes Santo, desde primera hora de la mañana hasta la noche, son constantes las largas filas de personas, fieles devotos, quienes alrededor de la Basílica, la plaza y las calles adyacentes esperan su encuentro anual, cara a cara, con el bendito rostro del Señor y llevar la redención del beso en las manos que sostienen el poder y el imperio del Universo.





