La procesión extraordinaria y triunfal, tras su coronación canónica, de la Piedad de El Baratillo tuvo uno de sus grandes momentos cuando el conjunto escultórico llegó a la Capilla de los Marineros.
En ese enclave, frente a los titulares de la Hermandad de la Esperanza de Triana, la Banda de Cornetas y Tambores del Sol interpretó una composición muy especial, elaborada para ese preciso momento. Se trató de un popurrí de marchas dedicadas a la Esperanza de Triana.
Bajo el título La música de la Esperanza, está adaptación se debe al genio del músico y compositor Ismael Jimenez Chozas y su interpretación supuso, sin duda, uno de los momentazos musicales de la procesión.





