Que el gremio de los hermanos costaleros ha alcanzado una importancia más que destacable en el complejo engranaje que conforma la puesta en escena de una cofradía en la calle es algo que no escapa a nadie. Sin embargo, no conviene olvidar que la actual concepción del hermano costalero se remonta casi cinco décadas en el tiempo, y tuvo su origen en la ciudad de Sevilla. Una transición, la de los asalariados del costal, a los hermanos costaleros, que estuvo motivada por diversas razones sociales de la época, tal y como explica Antonio Santiago, actual capataz de la corporación sevillana, que fue coprotagonista de aquella prieza que fue tachada por muchos como «descabellada», junto a su padre, Manolo Santiago, y Salvador Dorado «El Penitente».
Allá por 1973 la hermandad de Los Estudiantes fue pionera en apostar por la creación de una cuadrilla de costaleros hermanos en la Semana Santa de Sevilla. Un grupo de 36 jóvenes universitarios lograba la proeza de sacar sobre sus hombros al Cristo de la Buena Muerte. El camino no fue fácil. Hubo que superar muchos obstáculos, incluidas las reticencias del senado cofradiero de entonces.
Pero la valentía, tal y como reconoce el propio Santiago, tanto de aquel grupo de jóvenes costaleros, como de la junta de gobierno que tomó la valiente decisión de apostar decididamente por algo que revolucionaría el mundo del costal y el martillo.
Con esta entrevista, la cofradía universitaria inaugura una nueva sección en su canal de Youtube denominada ‘Conversaciones con…’ y por la que desfilarán hermanos de relevancia que se han significado por el papel que han jugado en la historia reciente de la hermandad. El reportaje cuenta además con el aliciente de incluir imágenes inéditas de la salida de la cofradía en aquel Martes Santo de 1973.





