El Nazareno acudirá en su paso a la Magna

Poco a poco se van incorporando nuevas imágenes a la exposición magna que tendrá lugar en la ciudad de Córdoba el próximo mes de septiembre y confirmando algunos detalles derivados. Una cita que se va convirtiendo paulatinamente en más y más importante a raíz de la confirmación de la participación de imágenes sagradas de muy diversa índole venidas de los cuatro puntos cardinales de la diócesis de Córdoba si bien la ausencia de demasiadas imágenes de la capital parece haberle hurtado cierta resonancia en las últimas semanas.

Una de las imágenes cuya presencia ya está confirmada es la de Jesús Nazareno de Córdoba, una imagen que forma parte indisoluble de la centenaria religiosidad popular de la ciudad de San Rafael que se pierde en la memoria de los tiempos y que, por ende, no podía faltar en un acontecimiento de estas características. 

Este domingo, la cofradía del Hospital ha celebrado un cabildo de carácter extraordinario en el que se han desvelado algunos de los pormenores que atañen a la presencia del Señor que acudirá al acontecimiento en su paso, con la mayor solemnidad por expreso deseo de los hermanos, del mismo modo en que cada Jueves Santo, camina rumbo a la Santa Iglesia Catedral. El paso de Jesús Nazareno fue realizado, en estilo rococó por Andrés Valverde Luján y Manuel Valverde Serrano, bajo diseño del primero, entre los años 1999 y 2005, si bien la imaginería fue incorporada con posterioridad. Aún queda pendiente de concretar si lo hará en silencio o con música de capilla.

Otro de los aspectos significativos abordados en la asamblea ha sido la modificación de las fechas en las que la corporación celebrará los cultos en honor de María Santísima Nazarena, toda vez que los hermanos de la corporación no entendían adecuado hacerlo sin la presencia del Señor en el templo. De este modo el Rosario Vespertino tendrá lugar el 28 de septiembre, el besamanos será el 29 de septiembre y los días 3, 4 y 5 se celebrará el triduo.

Una devoción íntimamente ligada a la religiosidad popular de Córdoba

El primer testimonio documental que nos habla de la existencia de una cofradía bajo la advocación de Jesús Nazareno es una escritura de donación a favor de la misma fechada en 1487. La mencionada hermandad tiene un carácter asistencial puesto que mantiene a sus expensa el hospital del mismo título en el barrio de San Agustín. Esta cofradía hospitalaria entrará en una fase de postración y desparece a mediados del siglo XVI. La citada hermandad no tiene ninguna relación con su homónima penitencial, erigida en el hospital bajomedieval de San Bartolomé del barrio de San Lorenzo aprobada por el obispo fray Martín de Córdoba y Mendoza en el año 1579.

Aunque la hermandad tiene un carácter penitencial, asume el compromiso de sostener el establecimiento asistencial de San Bartolomé que cuenta con media docena de camas destinadas a ancianos pobres. La celebración más importante de esta hermandad es la estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo. Se exige a los cofrades la posesión de un buen número de virtudes morales, además del imprescindible requisito de la limpieza de sangre. Estas reglas aprobadas en 1579 tendrán vigencia hasta mediados del siglo XIX, cuando se elaborarán unas nuevas que serán sancionadas por la reina Isabel II. El Señor es una obra anónima de finales del Siglo XVI o XVII, restaurada por Andrés Valverde, Juan Reyes y Enrique Hinojosa en 1978.