De nuevo, el caudal creativo de una de las artistas esenciales del actual panorama de la pintura religiosa y cofrade, la artista carmonense Nuria Barrera, ha regado con su luminosidad magistral el alma de Córdoba. En esta ocasión, por obra y gracia de un encargo particular que tiene por protagonista al Nazareno de la Santa Faz.
Un óleo sobre tabla que muestra al titular cristifero de la Corporación de la Parroquia de la Trinidad, en su paso de Misterio, accediendo al Patio de los Naranjos a través de la Puerta del Perdón. Una obra rebosante de esa aura inconfundible y ese sello costumbrista, personal e intransferible que nadie como Barrera es capaz de materializar.
Una escena situada en el umbral de acceder a un enclave dotado de una magia única, como la propia artista ha subrayado a Gente de Paz. Un paraíso irrepetible que con la imagen de las cofradías discurriendo por sus entrañas se convierte en un lujo y un deleite para los sentidos, en el que se entremezclan el aroma del azahar y el incienso, el sonido de las bambalinas golpeando contra los varales, el crujir de las trabajaderas y la música procesional.
Reclamos que, de algún modo, Nuria barrera es capaz de plasmar en cada una de sus obras como en ésta, en la que el Nazareno de la Santa Faz reina poderoso en el corazón de la cristiandad de la ciudad de Córdoba, en virtud del pincel de una artista que hace años tiene un pedacito de su corazón reservado para la tierra de San Rafael, que vuelve a tener la fortuna de gozar de una de sus maravillosas creaciones.





