El Nazareno de León enamora a Roma

En una jornada que ya forma parte indeleble de la memoria devocional leonesa, la sagrada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, venerada titular de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, fue protagonista de un acontecimiento sin precedentes: su participación en la magna procesión del Jubileo de las Cofradías, uno de los actos culminantes del Año Santo 2025, celebrado en la capital de la cristiandad.

Acompañado por el fervor silencioso de más de mil peregrinos leoneses, entre cofrades y fieles, el paso recorrió el corazón de Roma entre ecos de oración y música, en una manifestación pública de fe que enlazó la religiosidad popular de Castilla y León con la universalidad de la Iglesia.

El itinerario, que se inició en la Piazza Celimontana y abarcó lugares tan cargados de historia como el Anfiteatro Flavio, el Circo Máximo y la Vía di San Gregorio, convirtió las arterias de la ciudad eterna en un escenario privilegiado donde la Semana Santa leonesa se ofreció como testimonio vivo de tradición, arte y espiritualidad.

La imagen del Nazareno, llevada con el paso firme de quinientos braceros, avanzó flanqueada por los compases de su agrupación musical, cuya interpretación emocionó a los presentes y proyectó, a través del lenguaje sonoro, la identidad de un pueblo entero.

El desfile cofrade acogió también otras representaciones internacionales, como la Cruz Patriarcal de Mafra, y pasos procedentes de enclaves como Génova, Enna, Perpiñán, Málaga o Sevilla, entre ellos el imponente Cristo de la Expiración, popularmente conocido como El Cachorro.

La peregrinación tuvo su inicio litúrgico el 16 de mayo, con una eucaristía celebrada en San Pedro, seguida de un concierto sacro ofrecido por la banda de la cofradía leonesa en un gesto de hermanamiento entre música y liturgia.

Este histórico viaje culminará con la misa de inicio del pontificado de Su Santidad León XIV, prevista para el domingo 18 de mayo, en la Plaza de San Pedro, como epílogo espiritual de una experiencia que ya ha calado hondo en el alma de cuantos la vivieron.

Desde Roma, el Nazareno regresa a León transfigurado por la historia: no como quien vuelve, sino como quien ha dejado huella.


Foto: La8León