No son pocas las ocasiones en las que en el mundo del arte se producen obras que presentan una asombrosa similitud. Tanto es así, que algunas de ellas levantan cierta polvareda y un sinfín de comentarios en el proceloso océano de las redes sociales, entre quienes definen la semejanzas como reproducciones, como inspiraciones o quienes las tildan de auténticas copias.
En el caso del bordado son muy conocidas y comentadas las semejanzas existentes entre el palio de la Reina de los Mártires de la Hermandad de la Buena Muerte de Córdoba (1951) y de la Virgen de la Caridad del Baratillo (1954), hermanos gemelos ambos el del palio de la Hermandad del Prendimiento en Jerez de 1948, el más reciente de ellos realizado por el taller de Sobrinos de Caro y los otros dos por el de Esperanza Elena Caro e inspirados los tres en el que Juan Manuel Rodríguez Ojeda crease para la Esperanza Macarena en 1908, completado por el taller de Sobrinos de Caro en 1964.
Hace tan solo unas horas la Hermandad de la Amargura de Jaén ha presentado en sociedad la nueva bambalina delantera de su paso de palio, a falta de dos días para la salida extraordinaria que protagonizará la dolorosa jienense. El diseño ha sido realizado por Álvaro Abril Vela y la ejecución del bordado por el taller de bordados Martínez Hurtado.. Bordado en oro fino, sobre terciopelo rojo, al igual que el anterior, con gran variedad de técnicas e hilos.

Una gran multitud de mensajes de alegría y satisfacción, a resultas del visionado de la pieza, se han triunfado de otros que han apreciado claras similitudes entre la nueva bambalina para la dolorosa de Jaén con el palio que para la Virgen del Dulce Nombre de Sevilla, crease el mítico diseñador Juan Manuel Rodríguez Ojeda. Es el caso de la cuenta oficial del programa radiofónico de Canal Sur Radio el Llamador que ha afirmado que se trata de una reproducción.
Cabe recordar que el Martes Santo de 1922, la Virgen del Dulce Nombre estrenó el palio bordado en oro fino sobre terciopelo azul y con bambalinas caladas en malla de oro, que diseñara Juan Manuel Rodríguez Ojeda y que fue realizado en su taller de la calle Duque Cornejo. El precio fue de 28.000 pesetas. Al siguiente año se estrenó el manto de salida, del mismo diseñador. El coste, al igual que el palio, ascendió a 28.000 pesetas. Una auténtica joya con el que, lo cierto y verdad, es que el nuevo palio de la amargura de Jaén guarda evidentes semejanzas. ¿Reproducción del palio hispalense. reproducción, inspiración o casualidad? ¿Ustedes qué opinan?





