La Hermandad del Sepulcro acaba de anunciar, a través de sus medios oficiales de comunicación la puesta en marcha de un nuevo e ilusionante proyecto patrimonial, entendido el concepto en una triple dimensión material, inmaterial y humana, iniciado en comandita con las Reales Escuelas Pías de la Inmaculada, la Parroquia del Salvador y la propia corporación penitencial. Un proyecto que bajo el sugerente título Escuela de Nazarenos presentará este mismo año un importantísimo estreno, el del paso para el Niño Jesús de la Compañía que el pasado 2 de enero realizó la primera salida procesional por los alrededores de la Parroquia. Este magnífico e interesante proyecto se traduce en un programa de formación Pastoral que pretende formar y afianzar los lazos entre las tres instituciones que se encuentran en el antiguo Colegio de Santa Catalina.
Tal y como ha informado la cofradía de la Compañía , el paso del Niño Jesús de la Compañía es una obra realizada por los artistas, artesanos y hermanos de la cofradía Juan Pérez Sánchez y Jorge Domínguez Conde bajo diseño de un hermano de la cofradía, que sigue diseños de carácter clásico y renacentista. El programa iconográfico presente en las ocho capillas de los dos cuerpos ochavados (al igual que las antiguas pilas bautismales) representa a la Virgen de la Expectación y las Siete Antífonas de Adviento. Las Antífonas son los cantos utilizados en los Oficios de Vísperas de los últimos días de Adviento, representado cada una de ellas los nombres de Cristo y de sus Atributos, según el siguiente esquema: O Sapientia, O Adonai, O Radix, O Clavis Davíd, O Oriens, O Rex Gentium, O Enmanuel.
El programa iconográfico ha sido elaborado por el Pbro. D. Manuel González López Corps, Profesor Dr. en la Universidad de San Dámaso en la especialidad de la Teología de la Liturgia. Los ocho lienzos, que se realizarán en dos fases, serán ejecutados por el pintor Miguel A. Arroyo González. Un proyecto para el cual la corporación ha querido agradecer la colaboración desinteresada de Stuart Kershner y su empresa Beaux Arts, «sin los cuales hubiera sido imposible llevar a cabo la materialización de este proyecto».





