El obispado prohíbe los cultos del Señor de la Salud de Puerta Nueva pero permite un concierto de marchas en su honor

Lo decimos de cuando en cuando: la realidad se empeña en superar a la ficción. El tristemente famoso decretazo, perpetrado por el Delegado diocesano de hermandades y cofradías de la diócesis de Córdoba, en virtud del cual el sacerdote se cargaba a la Junta de Gobierno de la pro hermandad de la Salud de Puerta Nueva, incluía la prohibición de realizar cualquier acto de culto en honor de los titulares de la corporación de vísperas salvo la salida procesional del Señor.

Si ya de por sí resultaba sorprendente que en el mismo documento en el que se acusaba a los destituidos dirigentes de la pro hermandad de centrar sus esfuerzos exclusivamente en lo externo, en lo accesorio, olvidando lo esencial que debe motivar la actividad de cualquier entidad de culto adscrita a la Iglesia católica, se prohibiesen los cultos y se permitiese una procesión, más insólito aún parece la noticia que se acaba de generar en torno a la corporación que habita los muros del templo fernandino.

Y es que, por increíble que parezca, no se podrán celebrar en 2025 cultos en honor a la imagen que tallase Manuel Luque Bonillo pero, en cambio, la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Puerta Nueva albergará un concierto de marchas procesionales en su honor el próximo 16 de marzo a partir de las 13 horas, protagonizado por la Agrupación Musical Cristo de Gracia, que acompañará a Nuestro Padre Jesús de la Salud por las calles de Córdoba el próximo Jueves de Pasión. Una concatenación de hechos -un verdadero sainete- que resulta extremadamente difícil de comprender y un nuevo ejemplo de que encontrar coherencia entre lo que se predica y lo que se hace, a veces se convierte en una auténtica odisea.