El Obispo de Jerez ha emitido un comunicado para explicar la inhabilitación por dos años del Hermano Mayor y la amonestación de los demás miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Yedra. Una inhabilitación que ha provocado la incomprensión en buena parte de la Jerez cofrade. El obispo ha explicado que la Hermandad de la Yedra debía haber celebrado elecciones en junio de 2022, que respondiendo a la petición reiterada del Hermano Mayor y de su Junta de Gobierno, se concedió una prórroga de seis meses que se extendió luego hasta junio de 2023 y que la petición de esa prórroga no se hizo con el refrendo de los miembros de la Hermandad, que no fueron consultados en Cabildo sobre la misma, pero se concedió de forma excepcional reconociendo el trabajo ejemplar de la Junta de Gobierno durante los meses más duros de la pandemia.
El comunicado explica que ese trabajo se realizó tras la petición expresa del predecesor del prelado e impidió completar algunos de los proyectos que la Junta había programado para su mandato. «Al justificar la concesión de la prórroga, en carta del 27 de junio de 2022, -desvela el obispo- escribí al Hermano Mayor: «Le pido expresamente a Usted, como Hermano Mayor, y a su Junta de Gobierno, que siga cuidando la comunión entre todos los miembros de la Hermandad, recordando que ese es el principal proyecto que debe siempre cumplirse. Le ruego además que comunique el contenido de esta carta a todos los miembros de su Hermandad, dirigiéndose con especial cordialidad a los candidatos que ya habían manifestado su deseo de concurrir a las próximas elecciones».
El comunicado incide en que «obtenida la prórroga, la Junta centró su trabajo en la celebración del 75º aniversario de la bendición de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Humildad (28 de marzo de 2023), un proyecto que no estaba -ni podía estar- entre los proyectos que no se pudieron completar, ya que la fecha quedaba fuera del mandato para el que el Hermano Mayor fue elegido. Ha sido en la celebración de ese aniversario donde han tenido lugar los hechos que han desencadenado la sanción: el traslado e ingreso sin autorización de la imagen del Sagrado Titular en la Ermita de San Telmo y la bendición de un nuevo Guion de la Hermandad sin la preceptiva aprobación».
«Cuando se ha preguntado al Hermano Mayor por esos dos hechos -subraya el prelado-, la respuesta dada ha sido claramente insatisfactoria, no solo por haber incumplido la Normativa diocesana, sino, además, por haber silenciado lo que realmente pasó, afirmando «que una vez a las puertas de la Ermita y debido a que la lectura de la Estación de Via Crucis acordada se realizó por la Hermana Mayor de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración desde el púlpito del Templo, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia accedió unos metros al interior de la Ermita, no así el cortejo de nuestra hermandad que permanece en el exterior» (Respuesta del Hermano Mayor al requerimiento del Vicario General, 16.5.2023). De estos hechos, como de la petición hecha al conceder la prórroga, no se ha comunicado nada a los miembros de la Hermandad».
La nota asegura que «la gravedad de lo sucedido, además del incumplimiento de la Normativa diocesana, está en el modo de proceder de una Junta que ha actuado al margen de los miembros de la Hermandad en asuntos que afectan a todos. Estas acciones de la Junta, contrarias al derecho diocesano, han comprometido el buen nombre de toda la Hermandad. Se debe hacer constar que ningún hermano de la Hermandad ha acudido al Obispado a denunciar estos hechos, sencillamente porque la Junta no había informado de ellos al resto de la Hermandad. Las Juntas de Gobierno están el servicio de las Hermandades y no al revés. Es decir, no existen para sacar adelante “sus” proyectos, sino para cuidar, en primer lugar, la comunión de los miembros de la Hermandad y conseguir que los proyectos unan a todos».
La nota incide en que «la inhabilitación para desempeñar cualquier cargo de responsabilidad en las HH.CC. no prejuzga en absoluto a la persona del Hermano Mayor, cuya valía personal y eclesial quedan fuera de toda duda. La inhabilitación temporal es únicamente una limitación de su actuación en las tareas de gobierno de una Hermandad. Y la amonestación formal a los demás miembros de la Junta de Gobierno es simplemente una advertencia para que actuaciones similares no se produzcan en el futuro».
Y concluye agradeciendo «tanto al Vicario General como a la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías su paciente trabajo de mediación, que ha ayudado a mitigar la sanción inicialmente prevista. Más aún, se ha buscado en todo momento que la sanción, que debía comunicarse antes de que la Junta terminara su mandato, no interfiriera en el proceso electoral en curso».





