Pasado el ecuador de la Cuaresma, algunas de las cuadrillas de costaleros de Córdoba están poniendo fin a su calendario de ensayos. Una de ellas es la de la Paz y Esperanza, que este viernes cumplía con el último de sus ensayos, para preparar la salida procesional del Miércoles Santo.
Estación de penitencia muy especial ya que, como la mayor parte de las hermandades, La Paz no pudo salir en 2024. Y ese año iba a suponer la puesta de largo en la calles de la capital de Rafael Giraldo como titular del martillo de la Paloma de Capuchinos.
La “marea blanca”, como denominan a la cuadrilla de La Paz, “ ha ido mejorando progresivamente con el ensayo”, según ha explicado Giraldo a Gente de Paz. Y lo ha hecho “en valores”, tales como el “ compañerismo, amistad y oficio”. A la par que ha asegurado que con el “grandísimo” ensayo del viernes, se ha culminado un gran trabajo realizado durante esta Cuaresma.
El capataz se ha mostrado “muy contento “ y “orgulloso” por la labor realizada por su cuadrilla, que además ha conseguido dotar al palio de un movimiento muy interesante. A la par que ha destacado la “evolución y compromiso” de los costaleros.





