La pasada semana, Roma fue inundada por tres hermandades españolas. El Nazareno de León, la Esperanza de Málaga y el Cachorro de Sevilla fueron algunos de los grandes protagonistas del Jubileo de las Cofradías.
Pero su participación no estuvo respaldada ni de forma simbólica por el Papa León XIV, qur no estuvo en la procesión, tampoco visitó al Cachorro y a la Esperanza durante su estancia en la Basílica de San Pedro y no se permitió la presencia en el altar de las imágenes en la misa de inicio de pontificado, aunque antes de haber nuevo pontífice muchos medios hispalenses dieron por descontada la presencia en ese acto litúrgico.
La agenda de Su Santidad ha sido intensa y, seguro que ese ha sido el motivo para qur no hay rezado ante las imágenes españolas. Entre tanto sí ha podido recibir a líderes políticos tan conocidos como Anthony Albanese, primer ministro de la Commonwealth, a Gustavo Petro, premier de Colombia, o a representantes de otras Iglesias, comunidades eclesiales y de otras religiones.





