El paso de San Rafael estrenará nuevos elementos de talla el próximo 10 de mayo

La ciudad de Córdoba se prepara para una nueva cita con uno de sus grandes referentes devocionales. El próximo 10 de mayo, el Arcángel San Rafael recorrerá nuevamente sus calles, y lo hará con importantes estrenos en el paso que lo porta, enriqueciendo aún más este proyecto patrimonial de gran calado iniciado en 2018 por la Ilustre Hermandad del Arcángel San Rafael Custodio, presidida por Manuel Laguna.

En esta ocasión, el paso incorporará estrenos en la talla correspondientes al presente año, firmados por el tallista cordobés José María Higuera, responsable de toda la ejecución artística del conjunto, que responde a un diseño original de Antonio López Peláez. La nueva incorporación comprende doce cabezas de querubines, que se ubicarán en los respiraderos, culminando así la ornamentación escultórica de estas piezas, cuya talla completa fue estrenada en la salida procesional del pasado 4 de mayo de 2024.

A ello se suman cuatro escudos tallados en forma de cartelas que se incorporan a la peana del paso, enriqueciendo su programa iconográfico con referencias directas a la historia, la identidad y la espiritualidad cordobesa. En concreto, se trata del escudo de la Hermandad, el escudo de Córdoba, la representación de la Iglesia del Juramento —sede canónica del Custodio— y la Urna de las Reliquias de los Santos Mártires, en alusión al contexto martirial que envuelve la tradición devocional al Arcángel.

Otro de los estrenos destacados será la inclusión de cuatro cabezas de ángeles con nube, que se dispondrán también en la peana, así como la talla completa de las cuatro jarras de flores que la adornan, completando así un conjunto de gran armonía y profundidad simbólica.

Estos nuevos elementos se integran en un paso de estilo neoclásico, en clara sintonía con el templete que cobija la imagen del Arcángel. El diseño presenta líneas rectilíneas y una configuración equilibrada que responde a un minucioso estudio de proporciones, respetando tanto las dimensiones de la talla como las de la puerta de la Iglesia del Juramento. El conjunto incluye cuatro candelabros arbóreos de dos metros de altura, con diez puntos de luz cada uno, situados en las esquinas, así como una profusa decoración de guirnaldas de laurel que enmarcan cartelas rectangulares con motivos cordobeses.

En cuanto a sus dimensiones, el paso presenta 3,60 metros de largo por 2,10 metros de ancho, con 60 cm de respiraderos y una peana de 65 cm, constituyéndose como una obra de porte majestuoso pero perfectamente integrada en las proporciones del templo y del recorrido urbano.

Este ambicioso proyecto, presentado en junio de 2018 en el Patio de Columnas del Real Círculo de la Amistad, sigue dando frutos con cada nueva salida procesional, consolidando la presencia estable del Custodio de Córdoba en las calles de su ciudad con un paso que, además de sustento para la imagen, se alza como un verdadero altar itinerante de arte, fe e identidad.