El pasado mes de enero, el taller de Artesanía Santa Bárbara hacía entrega, a la Hermandad de Los Estudiantes de los nuevos faldones laterales del paso del Cristo de la Buena Muerte, con cuya ejecución se pone fin a cuatro años de intenso trabajo para materializar este proyecto. Ambas piezas quedaban expuestas en las dependencias de la casa de hermandad. Ahora, a falta de una semana para el Martes Santo, el impresionante crucificado ya se encuentra entronizado en su altar intinerante con las nuevas piezas colocadas componiendo un magnífico conjunto que podrá ser admirado por las calles de Sevilla.
Tras la conclusión de los faldones delantero y trasero, fue en septiembre de 2021 cuando la junta de gobierno de la hermandad, reunida en cabildo de oficiales, aprobó dar inicio a la ejecución de los faldones laterales. Están realzados en tejido de terciopelo en color morado, en base al dibujo original del faldón, diseñado por Antonio Gutiérrez de la Peña. Se trata de un diseño inspirado en un paño frontal de altar del Monasterio de Guadalupe (Cáceres) que el príncipe heredero Felipe II, hijo de Carlos V e Isabel de Portugal, regaló al cenobio en su visita de 1547, cuando tenía 20 años.
Adopta las características del estilo renacentista plateresco, a semejanza de la obra en la que se basa la pieza. El faldón consta de una cenefa horizontal y dos verticales flanqueadas por dos broches de faldón a cada lado. Cada una de dichas cenefas están contorneadas por un galón bordado en técnica y hojuela, muestra armada y bordados de flores conformadas por escamados de lentejuelas. En las dos cenefas verticales destacan sendas cartelas rematadas con coronas, en las que se muestran simbologías pasionistas. También aparecen figuras mitológicas de grifos, con la cabeza y alas de un águila y cuerpo de león.













