La sesión ordinaria del lunes 30 de junio sienta las bases para una nueva etapa de impulso social con atención preferente a la promoción personal y el trabajo en red
En la jornada del lunes 30 de junio, tuvo lugar la sesión ordinaria del Patronato de la Fundación Asistencial Nuestro Padre Jesús de la Pasión, organismo vinculado a la Archicofradía del mismo nombre, en la que se procedió a la presentación oficial de la Memoria de actividades correspondiente al ejercicio 2024. El encuentro sirvió igualmente para aprobar las Cuentas Anuales, que arrojan un resultado positivo, y para formalizar la incorporación como nuevo patrono de don Pedro Juan Álvarez Barrera, Rector de la Iglesia Colegial del Divino Salvador y Director Espiritual de la Archicofradía de Pasión.
Más de 120.000 euros en ayudas directas
Entre los datos más relevantes que ofrece el informe, se subraya que los recursos destinados a ayudas directas a personas y colectivos vulnerables han alcanzado los 120.000 euros. El balance económico del ejercicio refleja un remanente disponible de 9.395 euros y un resultado positivo de 3.226 euros, lo que confirma la estabilidad financiera de la institución y su capacidad de respuesta ante las crecientes demandas de asistencia.
Relevo en la distribución de alimentos: de Cruz Roja al Banco de Alimentos
Uno de los aspectos más significativos de la gestión de este año ha sido la reconfiguración del Programa FEAD, en el que la Fundación venía actuando como entidad asociada a Cruz Roja Española para el reparto de alimentos. La implantación de un nuevo modelo basado en tarjetas monedero ha supuesto un cambio estructural, que conlleva la sustitución del proveedor principal. En consecuencia, se ha iniciado el proceso administrativo para lograr la homologación como entidad asociada al Banco de Alimentos de Sevilla, a fin de garantizar la continuidad del programa con nuevos medios logísticos y operativos.
Un voluntariado con siete áreas prioritarias de intervención
En un contexto marcado por el desafío de superar situaciones de exclusión social y pobreza estructural, la Fundación ha dado un paso decisivo al impulsar un renovado Programa de Voluntariado, diseñado con una vocación proactiva y transformadora. Este nuevo plan de acción se articula en siete áreas estratégicas, que abarcan desde la atención a personas mayores y hermanos enfermos, hasta el acompañamiento a familias afectadas por enfermedades prolongadas, pasando por el apoyo escolar e integral a niños y jóvenes, la orientación laboral personalizada, la colaboración con la iniciativa Abogados de la Merced, y el reparto de bienes básicos a quienes atraviesan situaciones de necesidad extrema.
Solidaridad compartida: redes de ayuda y respaldo institucional
La Fundación ha reafirmado su compromiso de colaboración estable con entidades religiosas y civiles, conventos, parroquias y otras hermandades, con las que mantiene una fluida red de cooperación. En este sentido, ha sabido atender con eficacia las necesidades urgentes del entorno y consolidar alianzas solidarias, basadas en la mutua corresponsabilidad y el respeto al principio de subsidiariedad.
Aumento del 70% en cuotas de socios permanentes
La viabilidad de los distintos programas impulsados por la Fundación ha sido posible gracias al notable crecimiento de sus fuentes de financiación, entre las que destaca un incremento del 70% en las aportaciones periódicas de los socios permanentes. A ello se suma la respuesta excepcional de hermanos y devotos en campañas específicas de donativos, así como en eventos benéficos y donaciones finalistas dirigidas a cubrir necesidades concretas, lo que demuestra el arraigo de una cultura de la caridad activa entre los fieles vinculados a la Archicofradía.
Reconocimiento a la generosidad de la comunidad
El Patronato ha querido expresar de forma solemne su profundo agradecimiento a todas las personas, instituciones y colaboradores que hacen posible el sostenimiento de esta gran obra caritativa. Desde los donantes y socios hasta los voluntarios, hermanos e instituciones aliadas, todos ellos constituyen los pilares de una Fundación que, animada por la devoción a Nuestro Padre Jesús de la Pasión y a la Santísima Virgen de la Merced, continúa siendo un instrumento vivo de misericordia cristiana en el corazón de Sevilla.
“Que el Señor de Pasión y la Virgen de la Merced premien vuestra generosidad y os bendigan siempre”, concluye el mensaje de gratitud recogido en la Memoria.





