El reparto de la subvención entre las hermandades de vísperas de Sevilla sigue dando que hablar. Y es que, tras presuntamente filtrarse por parte del Consejo o sus alrededores, que la idea es igualar la subvención que se asigna a las cofradías de vísperas con las de Semana Santa, en un tramo progresivo de cinco años; está por ver cuál es la postura de las corporaciones que realizan estación de penitencia en la catedral.
En principio y con el antecedente del rechazo, no deja de ser cierto que para las grandes instituciones penitenciales hispalenses, rebajarse en alrededor de 1.000 euros la cantidad que reciben no tendría mayor inconveniente.
Otra cuestión sería para el resto de cofradías, las denominadas de clase media, a las que sí podría causarles algún quebradero de cabeza en su presupuesto renunciar a tal cantidad de dinero, como se apuntaba en el podcast de El llamador, programa amigo de Paco Vélez (Francisco Vélez para el resto de sus no amigos) presidente del mismo Consejo hacia el que son muy proclives en dicha emisión y, viceversa, desde el Consejo hacia ellos.
Globo sonda
Sea como fuere, esta propuesta del organismo rector de las hermandades sevillanas se asemeja a un globo sonda con el que se pretendería conformar a todas las partes: por un lado, con la iguala de la subvención se podrían quitar las ganas a algunas corporaciones de entrar en la Semana Santa; por otro, se tantea a las que ya están dentro con la amenaza velada del decreto eclesiástico, que las obligaría a compartir lo que ellas generan de forma igualitaria.
Carta
Y es que no hay que olvidar que la entrada en la Semana Santa es el premio gordo para muchas de vísperas, ya que los casi 30.000 euros que cobrarían suponen la mejor forma de asegurarse el futuro. Ejemplos los hay, como el de La Milagrosa, que ha pedido al alcalde, por carta, que apoye su incorporación a la Semana Santa, aunque el regidor hispalense poco pueda hacer, sino mediar, al respecto.
Asociaciones
Además, no hay que olvidar que en ese reparto están también las Glorias y las Sacramentales, que dependen de ese dinero como agua de mayo para, en algunos casos, subsistir. Por lo que el dinero, en este caso, sí que cuenta, como también las asociaciones parroquiales que proliferan y que, llegado el momento, llamarán a la puerta del Consejo para reclamar lo que les pertenece. Para ese entones, el amigo paco Vélez puede que ya no esté al mando y el problema sea para el siguiente.





