El Santo Entierro modifica su itinerario para 2027 tras los incidentes registrados el pasado Sábado Santo en la Carrera Oficial

La Hermandad del Santo Entierro de Sevilla estrenará un nuevo itinerario el Sábado Santo de 2027, según ha comunicado oficialmente la corporación, que confía en que el cambio contribuya al correcto desarrollo de su estación de penitencia y permita preservar el recogimiento, la solemnidad y el espíritu de oración que definen a la cofradía. El anuncio se produce después de una pasada Semana Santa marcada por las dificultades experimentadas durante su discurrir por la Carrera Oficial, donde los retrasos, las restricciones de seguridad y un altercado entre un agente de la Policía Local y un oficial de la hermandad provocaron una controversia pública.

La corporación ha trasladado su decisión mediante un comunicado en el que expresa su confianza en que el nuevo recorrido favorezca el desarrollo de la estación de penitencia a partir del próximo año. Aunque la hermandad no vincula expresamente la modificación con los incidentes del pasado Sábado Santo, el anuncio llega después de una jornada en la que la organización del cortejo se vio condicionada por circunstancias externas y que motivó un pronunciamiento público de la propia institución, así como declaraciones del alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, en defensa de la actuación policial.

El nuevo recorrido para el Sábado Santo de 2027

El itinerario anunciado comenzará con la salida de la cofradía y su tránsito por Alfonso XII, Santa Vicenta María y Teniente Borges, antes de alcanzar la plaza del Duque, por el lado de El Corte Inglés, desde donde se dirigirá hacia la Carrera Oficial.

Una vez completado este tramo, el cortejo continuará por la plaza Virgen de los Reyes, plaza del Triunfo, Fray Ceferino González, Almirantazgo y Postigo del Aceite. Posteriormente, discurrirá por Dos de Mayo, Arfe y Puerta del Arenal, para proseguir por Castelar, Gamazo y Barcelona hasta llegar a la plaza Nueva.

Desde este enclave, la cofradía seguirá por Tetuán, Velázquez y O’Donnell, antes de alcanzar la plaza de la Campana. El tramo final comprenderá la plaza del Duque y la calle Alfonso XII, por la que regresará hasta su templo.

El recorrido completo difundido por la corporación queda establecido en el siguiente orden:

Salida, Alfonso XII, Santa Vicenta María, Teniente Borges, plaza del Duque (lado de El Corte Inglés), Carrera Oficial, plaza Virgen de los Reyes, plaza del Triunfo, Fray Ceferino González, Almirantazgo, Postigo del Aceite, Dos de Mayo, Arfe, Puerta del Arenal, Castelar, Gamazo, Barcelona, plaza Nueva, Tetuán, Velázquez, O’Donnell, plaza de la Campana, plaza del Duque, Alfonso XII y entrada.

Los retrasos y el bloqueo durante la pasada Semana Santa

La decisión se conoce después de los problemas que afectaron al Santo Entierro durante la estación de penitencia del pasado Sábado Santo. En el comunicado que difundió tras aquellos acontecimientos, la hermandad explicó que el desarrollo del cortejo quedó condicionado por un retraso acumulado que atribuyó a circunstancias ajenas a su organización, concretamente a diversos contratiempos registrados en la cofradía de la Trinidad, que precedía al Santo Entierro en la Carrera Oficial.

Según la versión de la corporación, aquellas incidencias provocaron un bloqueo prolongado de los nazarenos y de los pasos en la avenida de la Constitución, impidiendo que el cortejo avanzara con normalidad. La hermandad añadió que hizo todo lo posible para comprimir la formación y reducir las consecuencias de la paralización.

La presencia de autoridades civiles, militares y eclesiásticas en el cortejo, una circunstancia que la institución calificó de tradicional, también condicionó la actuación de los dispositivos de seguridad. La corporación recordó que los accesos y pasos por determinados puntos de la Carrera Oficial fueron regulados y, en ocasiones, restringidos por las fuerzas de seguridad, unas decisiones sobre las que aseguró no tener capacidad de intervención, más allá de colaborar con los agentes.

El enfrentamiento entre un agente y un oficial de la hermandad

El episodio más controvertido se produjo cuando, de acuerdo con el relato difundido por el Santo Entierro, un agente de la Policía Local requirió al cuerpo de capataces que avanzara con el paso pese a que el cortejo se encontraba bloqueado. La hermandad calificó aquella actuación de «airada e intimidatoria» y explicó que el paso estaba condicionado por la presencia de las autoridades que lo presidían, entre ellas el teniente general de las Fuerzas Terrestres, el alcalde de Sevilla y el arzobispo.

La corporación denunció además que uno de sus fiscales de paso fue objeto de un «airado agarre físico» por la túnica, acompañado de una petición de identificación con vistas a una posible sanción. Según el comunicado, el oficial estaba actuando de manera educada y colaborativa para velar por el orden y la seguridad del piquete militar y de la banda que cerraban el cortejo.

La hermandad lamentó lo sucedido y defendió que no podía tolerar una falta de respeto hacia sus oficiales y hermanos. Al mismo tiempo, pidió disculpas por las molestias que el bloqueo hubiera podido ocasionar al público, aunque insistió en que estas respondieron a una combinación de factores externos y decisiones policiales en las que no tuvo capacidad de actuación.

Como medida para evitar situaciones similares, la corporación solicitó que los órganos responsables de la seguridad informen previamente al público de las circunstancias especiales que afectan a determinados cruces, con el propósito de que los asistentes comprendan las restricciones y se reduzcan las tensiones que puedan producirse.

El alcalde respaldó la intervención policial

Los incidentes también fueron abordados públicamente por el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, quien defendió la actuación de la Policía Local en unas declaraciones realizadas en Radio Sevilla. El regidor restó importancia al origen inmediato del enfrentamiento, al describirlo como una discrepancia entre un agente y un nazareno, pero manifestó su respaldo al criterio policial ante la concentración de personas y el ambiente de tensión que se había generado.

Sanz explicó que se escuchaban gritos en la zona y consideró que la intervención respondía a la necesidad de reducir la cantidad de público acumulado para prevenir posibles problemas de orden público. En sus declaraciones, sostuvo que compartía el criterio de los agentes de desalojar parcialmente la concentración ante las circunstancias que se estaban produciendo.

Por su parte, el hermano mayor del Santo Entierro, Fermín Vázquez, señaló en Canal Sur que la detención del cortejo no obedeció a una decisión de la corporación, sino a la imposibilidad material de continuar avanzando al llegar a un cruce. El responsable también reconoció la dificultad de gestionar las protestas del público y la tensión que estas podían generar entre los agentes desplegados.

Vázquez expresó, además, su preocupación por determinados comportamientos de algunos asistentes a la Semana Santa, que comparó con los que pueden darse en un partido de fútbol, en alusión a actitudes que, a su juicio, se alejan del carácter tradicional de la celebración.

Una nueva planificación para preservar la solemnidad

En este contexto, el Santo Entierro afrontará el Sábado Santo de 2027 con el itinerario anunciado, mientras mantiene como prioridades el decoro, el recogimiento y el espíritu de oración que reivindica como señas de identidad. La hermandad ha expresado su confianza en que el nuevo trazado contribuya al buen desarrollo de su estación de penitencia, aunque no ha detallado públicamente los motivos concretos que han determinado la modificación ni ha establecido una relación expresa entre esta decisión y los incidentes del año anterior.

La controversia del pasado Sábado Santo puso de manifiesto las dificultades que pueden surgir cuando los retrasos procesionales, las restricciones de seguridad y la elevada concentración de público coinciden en la Carrera Oficial. La corporación ha defendido su actuación y reclamado una mejor coordinación e información por parte de los responsables de seguridad, mientras que el alcalde ha respaldado la intervención policial.

El nuevo itinerario constituye, por tanto, la principal novedad anunciada por la hermandad para su próxima estación de penitencia, en una jornada en la que la institución aspira a que la organización del cortejo y el respeto a su carácter solemne permitan desarrollar la procesión con el recogimiento que considera esencial.