El Señor del Huerto y el Cristo del Amor protagonizarán los Vía Crucis de la III Misión Diocesana en el Arciprestazgo Transbetis-Sector Sur

La ciudad de Córdoba se prepara para vivir intensamente, del 14 al 21 de septiembre, la III Misión Diocesana, que este año tendrá como marco las siete parroquias que integran el arciprestazgo Transbetis-Sector Sur: Jesús Divino Obrero, Sagrada Familia, San Ignacio de Loyola, San José y Espíritu Santo, San Martín de Porres, Santa Isabel de Hungría y Santa Luisa de Marillac. Esta misión, impulsada por la Diócesis con el propósito de despertar la conciencia evangelizadora en todas sus comunidades, contará con un amplio programa de celebraciones, visitas y actos formativos, entre los que sobresale la participación de dos veneradas imágenes pasionistas: el Señor del Huerto y el Cristo del Amor.

Ambos titulares presidirán los Vía Crucis que se celebrarán simultáneamente el viernes 19 de septiembre, en dos puntos neurálgicos del arciprestazgo. Por un lado, la imagen del Señor del Huerto saldrá desde la parroquia de San Ignacio de Loyola, portadora de un mensaje contemplativo profundamente ligado a la oración de Cristo en Getsemaní. Por otro, el Cristo del Amor recorrerá las calles desde la iglesia de Jesús Divino Obrero, en un testimonio público de redención y entrega. Estas procesiones penitenciales, profundamente simbólicas, subrayarán el carácter espiritual de la misión y la centralidad de la cruz en la vida cristiana.

La apertura oficial tendrá lugar el domingo 14 de septiembre en la parroquia de Santa Luisa de Marillac, con una misa de envío presidida por monseñor Jesús Fernández, tras la cual los misioneros compartirán una velada fraterna que combinará momentos de oración, confesión y convivencia como preparación espiritual para la semana. El diseño de la misión contempla la división del arciprestazgo en dos zonas de acción pastoral, aunque varias actividades comunes —como la procesión del Corpus— permitirán encuentros más amplios.

Cada jornada misionera comenzará con el rezo del Rosario, una meditación y la celebración de la Eucaristía, seguida de la tradicional misión “puerta a puerta”, con visitas a domicilios particulares, centros educativos, comercios y empresas, para acercar el Evangelio con sencillez y cercanía. Las tardes de los tres primeros días estarán dedicadas a distintos colectivos: la infancia, la juventud y las familias, en un intento de responder a las distintas realidades del entorno parroquial.

El jueves 18 de septiembre tendrá lugar una solemne procesión eucarística, que partirá de la parroquia de Santa Luisa de Marillac y culminará en San José y Espíritu Santo, llevando al Santísimo Sacramento por las calles como signo de bendición y esperanza para todos los vecinos. Durante toda la semana, el templo de Santa Isabel de Hungría funcionará como centro espiritual de la misión, con exposición permanente del Santísimo para sostener con la oración esta obra pastoral.

El broche final llegará el domingo 21 de septiembre, cuando el obispo presida la misa de clausura en Jesús Divino Obrero, templo donde se procederá a la bendición de la Cruz de la Misión, símbolo de todo el trabajo evangelizador realizado. La jornada concluirá con una comida de fraternidad entre todos los misioneros, como expresión de comunión y envío hacia nuevas tareas apostólicas.

Con la presencia de dos imágenes de honda devoción popular como el Señor del Huerto y el Cristo del Amor, la III Misión Diocesana no solo revitalizará la vida parroquial, sino que hará visible en las calles de Córdoba el rostro misericordioso de Cristo, al encuentro de todos, creyentes o distantes, como auténtico testimonio de fe viva.