Hay momentos que se esperan toda la vida, aunque esa vida se mida de año en año. Es la paradoja del tiempo, que no se entiende sino a la luz de la fe, comprendiendo que Dios es el dueño del tiempo y vive dentro de él.
Es el poder de lo divino, el Gran Poder de Dios, que se refleja de forma impactante sobre una imagen, a la que dio forma Juan de Mesa y a la que todos conocen por, el Señor.
El Gran Poder ya está en besamanos este Sábado de Pasión y esa analogía de la potencia divina la ha reflejado a la perfección su hermandad, recordando que “Dios es tan grande que puede hacerse pequeño. Dios es tan poderoso que puede venir a nuestro encuentro. El Señor desciende para que podamos encontrarlo y, de este modo, su bondad nos toque”.
A lo que ha añadido la frase que resume el todo: “El Señor ya pisa el suelo de Sevilla”.





