La Ilustre y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Córdoba y San Juan Pablo II ha emitido un comunicado oficial en el que informa que su Glorioso y Bendito Simpecado no estará presente en el Rosario Extraordinario que se celebrará el próximo 26 de abril en la aldea del Rocío. Esta decisión, según indica la corporación, ya fue comunicada previamente a los hermanos durante el Cabildo anual de cuentas, celebrado el pasado 30 de marzo.
La causa de esta ausencia se debe a que el Simpecado cordobés presidirá el Altar Mayor de la Real Iglesia de San Pablo, con motivo de la presentación del cartel y el pregón de la Romería 2025, acto que tendrá lugar ese mismo fin de semana en la capital cordobesa. Desde la Hermandad se destaca la relevancia de este evento local, que marca el inicio de la preparación espiritual y devocional de cara a la peregrinación anual al santuario de la Blanca Paloma.
A pesar de la ausencia del símbolo más representativo de la corporación, la Hermandad del Rocío de Córdoba y San Juan Pablo II ha confirmado su participación institucional en el Rosario Extraordinario, que se celebrará en la aldea almonteña. Según recoge el comunicado, estarán presentes miembros de la Junta de Gobierno, así como cargos de confianza y hermanos que representarán a la corporación cordobesa ante la Matriz y las demás filiales.
Con esta decisión, la hermandad subraya su compromiso tanto con los actos de la aldea del Rocío como con la promoción de la devoción rociera en su ciudad. La presencia del Simpecado en el altar de San Pablo constituye, en palabras de varios hermanos, “un motivo de orgullo para Córdoba y una oportunidad para acercar la espiritualidad rociera a los fieles que no pueden desplazarse a la aldea”.
La hermandad concluye su comunicado agradeciendo la comprensión de todos los hermanos y recordando que este tipo de decisiones responden siempre al objetivo de engrandecer y dignificar la devoción a la Virgen del Rocío desde todos los ámbitos posibles.





