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El Rincón de la Memoria, Sevilla

El singular palio de San Roque que fue pasto de las llamas en 1936

La década de 1920 supuso para la cofradía de San Roque una importante época dorada en el panorama cofrade sevillano. Sin embargo, aquel auge pronto se vería truncado por las convulsiones políticas a partir de 1931. Este fastuoso periodo conocería la fusión de la corporación con la Hermandad Sacramental en 1927, fenómeno que no sólo haría incrementar el número de hermanos, sino también modificar el escudo corporativo.

Con anterioridad, los hermanos de San Roque aprobaron en julio de 1926 la realización de un nuevo diseño de las bambalinas. El proyecto fue realizado en 1928 por José González de Eiris, debiendo debía incorporar el nuevo escudo corporativo tras la fusión. Sería el 24 de mayo cuando se aprueba la ejecución de las nuevas bambalinas y juego de varales para Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, redactándose en julio de ese mismo año borrador de contrato con el bordador José Caro para la ejecución de las bambalinas. González de Eiris presentaría el diseño de varales, en los cuales se puede apreciar la singular innovación de incorporar dos brazos con sus correspondientes guardabrisas. Además, añade igualmente un ostensorio a modo de remate del varal, resaltando de esta manera el carácter sacramental de la corporación. Tras la desaparición de estas piezas en 1936, esta peculiaridad sería nuevamente tomada en 1940 por parte de Bautista y Armenta.

Las bambalinas mantenían la consonancia con el manto de salida, ejecutado en 1913. En la crestería y en la parte inferior, el diseño de roleos con hojas de acanto se cierra con rocallas, huecas en la parte inferior para que penetre la luz. En el centro aparece el actual escudo corporativo, a diferencia que ahora; encima del JHS lleva una cruz de Santiago que hace alusión a los años que la hermandad radicó en la Iglesia de Santiago el Mayor tras la guerra. La custodia hace de remate de la crestería. La bambalina trasera estaba centrada por una representación del Cordero Pascual.

Debido a la precaria situación económica de la cofradía tras la realización de los nuevos pasos para ambos titulares, así como ante el inestable escenario político, la hermandad decide no realizar salida procesional entre 1932 y 1935. En la Semana Santa de 1936 sería el ultimo año que las primitivas imágenes realizaran estación de penitencia, puesto que el inminente 18 de julio el templo de San Roque sería incendiado durante el inicio de la Guerra Civil Española, cuando también se perdieron numerosos enseres de la cofradía, así como las imágenes titulares. No obstante, se pudieron salvar el paso de Nuestro Padre Jesús de las Penas -guardado en un almacén-, algo del palio -guardado en un almacén de la calle Luis Cadarso- y la corona de la Virgen -guardada por una camarera-.

De este modo, la Virgen de Gracia y Esperanza apenas pudo lucir el nuevo palio durante cuatro años, desde que fuera estrenado en 1929, tanto para el Domingo de Ramos como para el I Congreso Mariano Hispano-Americano, celebrado en la Iglesia Colegial del Divino Salvador. No obstante, este nuevo conjunto mantenía el mencionado manto bordado por José del Olmo Hurtado, que también se perdería en los sucesos de 1936, así como los respiraderos plateados y repujados de Cristóbal Ortega Chacón de 1906 y los faldones lisos.

Fuente: Hermandad.

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