El Rincón de la Memoria, Portada, Sevilla

El traslado de la Virgen de los Reyes a la Capilla Real en 1579

El documento original se conserva en la Biblioteca Colombina

Afirma Juan Guillén Torralba que Francisco de Sigüenza, con su «Traslación de la imagen de Nuestra Señora de los Reyes y cuerpo de San Leandro y de los cuerpos reales a la Real Capilla de la Santa Iglesia de Sevilla», se adelanta al abad Gordillo en la que considera la primera crónica de las cofradías sevillanas.

El traslado se llevó a cabo desde el Patio de los Naranjos a la nueva Capilla Real, asistiendo hermandades, religiosos y autoridades. Así pues, el desfile discurrió por el mismo itinerario que el del Corpus, saliendo por la Puerta de San Miguel y accediendo por la de los Palos. Un acontecimiento que es fiel reflejo de la época debido a las descripciones que contiene y que nos sirve para conocer el interior de la catedral hasta entonces, ya que Sigüenza narra este capítulo a través de un diálogo entre dos personajes, pero también hace referencias al interior de la seo hispalense en un recorrido por varias capillas, como la de la Virgen de la Antigua, la de las Doncellas, la del Mariscal, la Mayor, la de San Pablo y, por último, la recién inaugurada Capilla Real.  

Mientras duró la construcción de la capilla, cuyos artífices buscaban un espacio en consonancia mayor con la actual catedral, la Virgen de los Reyes fue colocada en una capilla en el lugar que hoy ocupa la Biblioteca Colombina, en el Patio de los Naranjos, y posteriormente en otra ubicación, situada en el mismo patio, en una zona donde se encontraba establecida la Hermandad del Sagrario.

Por aquel entonces existían en la ciudad veintiséis hermandades de penitencia y sangre, que acudieron el 14 de junio al traslado con el que daría comienzo la inauguración de la Capilla Real. Las cofradías ocuparon sus puestos por antigüedad. La nómina quedaba del siguiente modo:  

1.- La del Dulce Nombre de Jesús, del Hospital de Jerusalén, con estandarte carmesí.

2.- La de la Caridad, del Hospital del mismo nombre, con estandarte azul.

3.- La del Santo Entierro, enclavada en el barrio de Colón, con estandarte verde

4.- La de la Expiración, del Convento Casa Grande de Santa María de la Merced, con estandarte morado.

5.- La de las Tres Necesidades, del Hospital de San Andrés, con estandarte morado.

6.- La de las Virtudes, de San Agustín, con estandarte blanco.

7.- La de la Presentación, del Hospital del mismo nombre, con estandarte de color blanco con cruz verde.

8.- La de Nuestra Señora del Traspaso, en Santiago de la Espada, con estandarte negro y cruz carmesí.

9.- La de la Oración en el Huerto, de Monte Sión, con estandarte morado.

10.- La de la Columna y Azotes, de la Trinidad, con estandarte morado.

11.- La de la Estrella, en la Victoria, con estandarte azul.

12.- La de Nuestra Señora de la O, en la ermita de la O, con estandarte blanco.

13.- La de Nuestra Señora de la Esperanza, del Espíritu Santo, con estandarte verde.

14.- La de Nuestra Señora de la Antigua, de San Pablo, con estandarte blanco.

15.- La de Jesús Nazareno, del Hospital de Jerusalén, con estandarte negro y cruz de oro.

16.- La de Nuestra Señora de la Soledad, de Santiago de la espada, con estandarte negro.

17.- La de las Cinco Llagas, de la Trinidad, con estandarte blanco y cruz trinitaria.

18.- La de la Encarnación, del convento de su advocación, con estandarte blanco y cruz colorada.

19.- La de la Coronación, del Hospital de San Cosme y San Damián, con estandarte rojo. 

20.- La de San Juan Bautista, de San Juan de Acre, con estandarte carmesí y la cruz de malta.

21.- La de Pasión, del Convento Casa Grande de Santa María de la Merced, con estandarte blanco y cruz roja.

22.- La de Nuestra Señora de la Concepción, de Regina, con estandarte azul.

23.- La de las Angustias, del Convento del Carmen, con estandarte azul y cruz blanca.

24.- La de la Verónica, del Valle, con estandarte de color plateado y frailesco. 

25.- La del Cristo de San Agustín, del convento del mismo nombre, con estandarte leonado.

26.- La de la Vera Cruz, de San Francisco, con estandarte verde y cruz colorada.

El orden de la procesión: el clero regular, reliquias e imágenes sobre los pasos, clero catedralicio, inquisidores del Santo Oficio, claustro de profesores y rector de la Universidad o Colegio de Maese Rodrigo, Universidad de Mercaderes con su Consulado y la Casa de la Contratación. Después, el Ayuntamiento, presidido por el estandarte de la Ciudad.

Los cuerpos de los infantes, transportados en carrozas acompañados por guardias de la Cofradía de los Sastres. Antes de que llegue San Fernando, el estandarte «con que se gano Sevilla». Tras él, el rey santo bajo «palio de brocado carmesí, de tres altos, con doce varas de plata», acompañado por la Audiencia, cuyos miembros iban portando cirios.

El pueblo no pudo acceder al interior del templo durante la mañana, pudiendo comprobar cómo era el nuevo espacio sacro llegada la tarde, cuando fueron abiertas las puertas para tal efecto. Entonces observaron a la Virgen de los Reyes presidiendo el lugar y los ataúdes del santo monarca, su mujer y su hijo en las gradas de la nave real, hasta que tras la canonización de San Fernando en 1671 su cuerpo es colocado en el centro de la capilla, como viene sucediendo hasta hoy en día.